Sensibilidad e inteligencia

La intensa y variada actividad que se desarrolla en el Teatro del Bicentenario de San Juan, en una charla con Eduardo Savastano, su Director General.


Hace tiempo que la provincia de San Juan no estaba en el foco de la mirada de los melómanos y operómanos del resto del país. Aun cuando en su ciudad capital funciona una orquesta con más de cuarenta años de trabajo ininterrumpido, y pese a contar con el Auditorio Juan Victoria, con su acústica inmejorable y su órgano espectacular (recordemos que durante muchos años fue la única sala de conciertos del país que contaba con un gran órgano), las temporadas musicales sanjuaninas de las últimas décadas importaron poco a quienes vivimos fuera de esa ciudad. Esto cambió en diciembre del año pasado, cuando el Teatro del Bicentenario presentó su temporada 2018, con títulos impactantes y algunas figuras de altísimo nivel que mostraron que hay un nuevo polo cultural en el oeste del país.

Dialogamos con Eduardo Savastano, el Director General del Teatro del Bicentenario, que nos presentó su temporada de conciertos y habló sobre sus ideas de gestión.

“Los criterios perseguidos en la temporada 2018 son la diversidad de géneros artísticos y la calidad de las funciones, logrando incorporar la mayor cantidad de artistas locales en participación o coparticipación con elencos nacionales e internacionales. Los géneros abordados son Ópera, Ballet, Danza, Conciertos, Teatro, Familia y los Especiales del Bicentenario, que ya son tradicionales e incluyen espectáculos de interés general”, explica satisfecho y despliega orgulloso una serie de nombres y de títulos que dejarían mudos a la mayor parte de los gestores y directores del resto de las provincias argentinas.

La temporada de ópera comenzó en abril con tres funciones de Don Carlo, de Verdi, un arranque monumental que tuvo puesta en escena de Eugenio Zanetti, vestuario y escenografía del Teatro Colón, y un elenco vocal liderado por Lucas Debevec Mayer, Mónica Ferracani, Gustavo Lopez Manzitti y Fabián Veloz, bajo la dirección musical del Emmanuel Siffert. En septiembre, habrá dos funciones de María de Buenos Aires, de Piazzolla, con producción integral del Teatro del Bicentenario, dirección musical de Esteban Calderón y las voces de Solange Merdinian y Diego Flores. El último título de ópera previsto para este año es Aida, también de Verdi, otro golpe certero apelando a un título inmenso y favorito, en la versión de Aníbal Lapiz (con vestuario y escenografía del Teatro Colón), y nuevamente bajo la batuta de Siffert. Las principales voces del elenco de esa Aida, que se presentará tres veces en el mes de noviembre, también viajarán desde Buenos Aires, y son Mónica Ferracani, Cristian de Marco, Guadalupe Barrientos, Enrique Folger, Homero Pérez-Miranda y Roman Modzelewsky

 

Historia

El Teatro del Bicentenario se inauguró el 21 de octubre de 2016, su construcción tardó cuatro años, y el proyecto comenzó a gestarse en 2007. Está ubicado en un punto clave de la ciudad, en lo que llaman “Barrio Cultural”, muy cerca del Centro Cívico, la vieja estación de trenes (que fue totalmente renovada), la Plaza del Bicentenario, el Museo de Bellas Artes Franklin Rawson, el Centro Cultural José Amadeo Conte Grand y el Centro de Convenciones. El proyecto arquitectónico estuvo a cargo del Estudio de Arquitectura Pasinatto–Bianchi, que trabajó en equipo con los arquitectos sanjuaninos Velazco y López. El complejo edilicio cuenta con una sala principal que tiene una capacidad de 1.129 butacas distribuidas en tres niveles de palcos y una zona central de plateas, una sala secundaria con una capacidad para 196 espectadores, y 12 salas de ensayo preparadas y equipadas para diferentes manifestaciones artísticas (ballet, orquesta, coro, etcétera).

 

Convivencia

El nuevo teatro y el famoso Auditorio Juan Victoria dependen del Ministerio de Turismo y Cultura de la provincia. El proyecto e inauguración del nuevo complejo trajo importantes cambios a la vida cultural y musical de la ciudad, por lo que hubo que fijar algunas pautas de trabajo para definir las agendas de ambos espacios.

Savastano explicó cómo es la convivencia de los dos gigantes culturales de la capital sanjuanina: “Ambas salas conviven y se complementan. El Auditorio Juan Victoria, además de su propia e intensa programación, presenta una temporada de más de 35 semanas con la Orquesta Sinfónica de la Universidad Nacional de San juan, música de cámara y coral, entre otros géneros musicales. Con anterioridad a la apertura del Teatro del Bicentenario, se fijaron las pautas de trabajo y programación, tanto para el Teatro del Bicentenario, como para el Auditorio Juan Victoria, estableciendo, con claridad, que todos los espectáculos que requieran una puesta en escena o la necesidad de uso de tecnología (sonido, iluminación, video, efectos especiales, etc.) deberían ser presentados en el teatro. De esta manera, la sala de exquisita acústica del Auditorio Juan Victoria, podría continuar ofreciendo la programación de conciertos que requieran un uso bajo o nulo de recursos tecnológicos”.

 

Oferta y comunicación

Las entradas para las funciones de ópera de abril cuestan entre $150 y $750, es decir que son mucho más económicas que las de los teatros de Buenos Aires, pero más caras que lo que suele costar una entrada a un concierto sinfónico o de cámara en cualquiera de nuestras provincias, donde el acceso a gran parte de la actividad musical es gratuito o irrisoriamente económico. ¿No son estos precios un problema para el público sanjuanino, que posiblemente esté acostumbrado a pagar menos?

“No considero que el obstáculo sea la costumbre a la gratuidad o al subsidio -prosigue Savastano. Cuando las personas tienen un fuerte estímulo, pagan con gusto su entrada. Creo que la barrera más importante es la del desconocimiento de la oferta y la poca o escasa capacidad en comunicar adecuadamente lo que se ofrece. Por ello, a la hora de programar, además de tener una lectura muy precisa de qué es lo que valora el gran público y de cómo lo percibe, se debe tener la claridad de entender cuál es la misión de un organismo dedicado al desarrollo del arte y la cultura. Concluyo entonces definiendo dos puntos fundamentales: la sensibilidad de la oferta y la inteligencia de la comunicación. Sin embargo, esta ecuación necesita de otros dos importantes componentes: precio adecuado y facilidad de acceso a las entradas. Por lo tanto, el primer paso para determinar un precio adecuado es la calidad de la negociación y el acabado conocimiento de la estructura de costos; y luego, abriendo varios canales de venta, se debe poner a disposición del público una amplitud de medios de pago y, de ser posible, mediante convenio con entidades financieras, establecer una política de pago en cuotas sin interés”. 

 

Recursos

Los fondos para financiar el Teatro del Bicentenario provienen del gobierno provincial, pero, desde su apertura, el teatro cuenta con un sistema de administración propio, amparado en un formato legal que también le permite generar y administrar recursos provenientes de sponsors, de las ganancias de la taquilla, de aportes o subsidios internacionales y del alquiler de espacios para manifestaciones artísticas afines a la política cultural de la institución.

El director del teatro lo amplía de la siguiente manera: ”Además de la filial San Juan del Mozarteum Argentino (institución de la cual fui su presidente desde el año 2012 hasta que asumí la Dirección General de este teatro), otras instituciones también presentan sus espectáculos en ambas salas del teatro. Ejemplo de ello son las producciones teatrales sanjuaninas, las del Instituto Nacional del Teatro, del Teatro Cervantes de Buenos Aires, de la Red Integrada Privada Educativa (RIPE) de San Juan que, el año pasado presentó el ballet Don Quijote y en septiembre próximo presentará Giselle. También, en concepto de alquileres se brinda espacio a productores privados, muestra de ello fueron las exitosas presentaciones de Joaquín Sabina y Les Luthiers. Esta política de combinar la producción propia con coproducciones, más el aporte de terceros, ha permitido que, a 15 meses de su apertura, el teatro recibiera 85.000 espectadores y más de 42.000 personas participaran de sus visitas guiadas.

 

Programación

La programación que ofrece el Teatro del Bicentenario es surtida y sorprendente, con un abanico inmenso de conciertos y espectáculos que enriquecen el panorama cultural de la ciudad de San Juan y de toda la región. Entre las actividades agendadas para este año podemos destacar las siguientes: la puesta en escena del ballet La Bella Durmiente con un cuerpo de baile sanjuanino y primeras figuras internacionales, bajo la dirección del coreógrafo Mario Galizzi. La presentación del Paul Taylor Ballet (EE. UU.), la presencia del actor John Malkovich (EE. UU.) con la obra Just call me God, la presentación de la Compañía Kafig (Francia) con la obra Pixel. Los conciertos de la Orquesta de Camara del Concertgebouw (Holanda) y el Sexteto Stradivari (formado por miembros de la Academia Nacional de Santa Cecilia, de Roma), un espectáculo del Teatro Negro de Praga de Jiri Srnec, (República Checa) y las visitas de la Compañía de Danza de Deborah Colker (Brasil), y del Ballet Estable del Teatro Colón. De forma paralela se desarrollarán espectáculos teatrales y de música popular como parte de la actividad de un complejo que vale la pena conocer.

 

Contacto y más datos con el teatro en teatrodelbicentenariosanjuan.org