70 años y todo el futuro

Mientras el Coro Polifónico cumple medio siglo, la Sinfónica celebra su 70º aniversario tratando de superar problemas históricos. Los concursos en marcha, el atraso salarial, el tema del CCK como sede, las deudas y la presente temporada son algunos de los tópicos sobre los que Cantabile dialogó con el programador Ciro Ciliberto y los delegados de la agrupación.


El año pasado, Cantabile informó sobre la situación de la Orquesta Sinfónica Nacional, que realizaba reclamos salariales por considerar, en palabras de sus delegados, que se ubicaba como la agrupación en su tipo peor remunerada del país.

Ya comenzado este año, inquietó que no hubiera ningún anuncio oficial respecto de la temporada 2018, pero a instancias de esta nota periodística y a través del programador de la orquesta, Ciro Ciliberto, Cantabile pudo acceder a la actividad completa que la orquesta realizará este año, primordialmente en el CCK, además de otros lugares del país (ver recuadro).

Complementando esta noticia positiva respecto de la OSN, se conoció también que se están llevando a cabo concursos para cubrir cargos vacantes, lo que indica una voluntad de comenzar a superar esa recurrente crisis que siempre aquejó a la gran orquesta nacional.

Cantabile volvió a dialogar por una parte con los delegados Marcelo Massun y Carlos Cosattini, y por la otra con el maestro Ciliberto, confrontando las dos campanas de la realidad de la orquesta y verificando muchas coincidencias de diagnóstico y perspectivas que permiten augurar un lento inicio de recuperación para el organismo.

 

Trilogía crítica

Para Massun y Cosattini, “había tres temas que motivaron nuestros reclamos del año pasado. Primero, el nivel de deuda con los artistas invitados; segundo, el retraso salarial de los músicos y finalmente, la falta de llamado a concurso. Al menos este año podemos decir que se avanzó con el último de los tres temas. Se están cubriendo alrededor de 30 cargos dejados vacantes por jubilaciones; actualmente habría unos 10 más por retiros recientes, pero con esta convocatoria el 30 % de la orquesta se está renovando, ya sea por la estabilidad de contratados que se venían desempeñando o por gente nueva que se presenta y gana. Otra buena noticia es que logramos que haya una decisión del Ministerio de Modernización que establece que no es necesario el descongelamiento de las vacantes para llamar a concurso, aunque haya jubilación. Antes se necesitaba un acto expreso de la Jefatura de Gabinete, ahora los cargos se consideran descongelados per se. Se alivianó la burocracia.”

Respecto de los otros reclamos, Massun señala que “si bien se han resuelto las deudas con las editoriales, no es así todavía con algunos artistas invitados. Se dio el caso de una solista de la comunidad wichi que en el 2016 recitó unos textos de leyendas tradicionales en un concierto y no le pagaban. Tuvo que amenazar con encadenarse al Congreso y a partir de eso en una semana se resolvió el pago. Entonces quiere decir que es posible acelerar los tiempos.”

En cuanto al tema salarial, Massun considera que “los salarios son tan bajos que dificultan el futuro de la orquesta: no hay un incentivo para que vengan los mejores músicos o para mantener a los que ingresan. La Sinfónica está peor paga que las orquestas del interior, salvo para cargos de solistas, que tienen un plus económico y profesional.”

 

La voz del programador

Ciro Ciliberto viene trabajando con la OSN desde los años ’80; desde 1992 realiza tareas de coordinación artística y desde 2011 es su programador, por lo que su experiencia en este campo supera ya el cuarto de siglo.

Al igual que los delegados, está satisfecho de la evolución de los concursos, cuyos jurados integra: “Fue una decisión política del Ministro de Cultura Pablo Avelluto y a nivel gestión, de la Directora Nacional de Organismos Estables, Mariela Bolatti, y del Director de Recursos Humanos, Matías Hastoy” –comenta Ciliberto, confirmando que la vieja Dirección de Música y Danza está ahora contenida en un cargo más abarcativo, y también que los demás organismos de música y danza de la órbita nacional se han trasladado a una nueva sede en Sánchez de Bustamante 59, casi esquina Rivadavia, un viejo edificio que fuera refaccionado para la UNSAM.

Prosigue:”No siempre se pueden realizar los concursos cuando uno lo desea y es necesario. En 1992 hubo un gran concurso que cambió una época. Luego hubo algunos más recientes, como en 2015 cuando entró Xavier Inchausti, junto a otros que revalidaron. Y ahora este concurso que viene a estabilizar cargos que estaban cubiertos por contratos para que la orquesta pudiera seguir funcionando.”

Precisando el perfil actual de su cargo, Ciliberto señala que “el Ministro firmó una resolución asignándome funciones como programador general y artístico de la Sinfónica; entonces tengo la responsabilidad de la conducción artística del organismo.” Desde 2015, cuando se decidió designar director emérito a Calderón, la OSN carece de un titular. Ni los delegados ni Ciliberto se oponen a que esa designación se dé, pero, claramente, depende de quién sea y cómo se nombre. 

“La OSN no tiene director titular ni principal invitado –dice Ciro. Para elegirlo habría que desarrollar un proceso que debe ser pensado muy bien. Hay que lograr un consenso: tiene que estar la voz del Estado, de la comunidad musical y de la orquesta. Mientras tanto, en este tiempo resolvemos esa falta con la continuidad de algunos directores invitados que vienen desarrollando un plan de trabajo, como Günter Neuhold, Francisco Rettig y Stefan Lano.”

 

Hogar, dulce hogar

El tema del CCK como hogar de la OSN sigue generando algún ruido. “Dependen de estructuras distintas -explica Ciro-. La OSN del Ministerio de Cultura y el CCK del Sistema Nacional de Medios Públicos, que está  igualado a un Ministerio. No hubo una decisión clara en la gestión anterior para definir este tema, más allá de que la orquesta participó del diseño del escenario, el proyecto acústico, la sala de ensayo, etcétera. Decir si es la sede o no termina siendo un tema semántico. Nosotros actualmente estamos desarrollando la temporada completa en el CCK y realizamos nuestros ensayos en la sala del tercer subsuelo. Lógicamente debemos consensuar fechas y proyectos con el director del CCK, Gustavo Mozzi, que siempre encuentra las mejores fórmulas para compatibilizar todas las actividades que se realizan allí.” 

Para Cosattini, “el hecho de que no esté formalizado como nuestra sede, que no haya un convenio al menos entre el Sistema Federal de Medios y el Ministerio de Cultura, puede generar que en el futuro, cuando cambie el director del CCK, el espacio para la orquesta no esté garantizado. A veces los ministros piensan que queremos que la sala sea nuestra y que no toque nadie más. Nada más alejado de la realidad: lo que queremos es tener un domicilio laboral donde desarrollar nuestros conciertos. Que vengan todas las orquestas del país, cuanto más movimiento musical, mejor para nosotros.” Para Massun, “un convenio con el área que conduce Lombardi permitiría además destrabar el derecho de imagen. El Sistema tiene como prioridad la transmisión de los conciertos y nosotros no tenemos la obligación contractual de hacerlo, aunque aceptamos que se haga por radio, pero sería la oportunidad de que la TV Pública se sumase y se negociara el pago de un adicional, lo que resolvería el retraso salarial y ayudaría a la federalización de la cultura.”

 

El aniversario

Fundada en 1948, la OSN cumple 70 años de vida. Los festejos parecen magros para ese acontecimiento: no hay un concierto en el Colón, ni una gira completa, siquiera nacional. Para Ciliberto, “dado que hay una serie de dificultades para conciliar los tiempos de las programaciones con la estructuras presupuestarias, priorizamos festejar en los límites de nuestro país, en este caso en Jujuy, tanto los 50 años del Coro Polifónico como los 70 de la orquesta, con la Sinfonía “Resurrección” de Mahler al aire libre, en un gran escenario. También hay un viaje a Neuquén, donde hace 25 años que la OSN no iba, pero en 2019 se aspira a un mayor contacto con las provincias.”

A los músicos, en cambio, les entusiasma “un ofrecimiento de la Sinfónica de Jerusalén, que este año viene en gira latinoamericana. Como el aniversario del Estado de Israel coincide con el nuestro, nos contactaron para tocar juntos en el Teatro Coliseo, en el ciclo Nuova Harmonia. La idea es muy buena; el Senado, a instancias de Federico Pinedo la declaró de interés, no tiene costo y además permitiría planear en conjunto una gira a Israel el año próximo.” Pero tanto los delegados como Ciliberto coinciden en que la actividad no está aprobada por el Ministerio para 2018, por lo que se duda de su concreción.

 

El futuro

Consultado sobre otros temas como la gratuidad y el futuro de la orquesta, Ciro menciona en su larga charla varias veces la idea de autarquía y la necesidad de articulación con el sistema educativo. “Uno querría dejar un organismo mejor, con posibilidad de desarrollo hacia el siglo XXI, que no sólo sea capaz de realizar grandes producciones, sino que se conecte con el mundo académico, para que no se formen músicos desconectados de la realidad laboral.”

La idea de autarquía, como base de un verdadero proyecto cultural para la OSN, ronda la cabeza de Ciliberto. “Hasta en China,  las orquestas tienen una cabeza política, que indica las grandes líneas, y luego una serie de agencias autónomas que manejan profesionalmente las agendas y las programaciones, y que interactúan con los privados, compatibilizando esos aportes con el sustento estatal. Hoy esto es inviable en la Argentina, pero el Ministro de Cultura tiene absoluta conciencia del tema y sus posibilidades de desarrollo. Cuando uno tiene un organismo de una potencialidad enorme como la OSN, busca darle valor en todos los elementos. Es un emblema del país.”

 

 

Lo que vendrá

Para 2018, la OSN tiene previstos 21 programas en el CCK (algunos con repetición). Entre las obras y artistas en programa, se destacan el 25/5, con dirección de Mariano Chiacchiarini, la Cantata “Martín Fierro” de Juan José Castro y obras tangueras con Marcelo Nisinman en bandoneón; el Concierto para orquesta de Lutoslawski con Francisco Rettig (22/6), la Misa Solemnis de Beethoven con Carlos Vieu (4 y 6/7), la Fantasía sobre “La mujer sin sombra” de Richard Strauss y la Sinfonía de Korngold, con Stefan Lano (27/7), la Sinfonía para trombón y orquesta de Ernest Bloch (con Pablo Fenoglio) y la Sinfonía de las Américas de Luis Gianneo, con Pablo Boggiano (17/8); el Concierto no. 2 de Rachmaninov con Sebastián Forster y La ejecución de Stepan Razin de Shostakovich con Theodor Kuchar (29 y 31/8); la Sinfonía No. 4 de Mahler con Jaquelina Livieri y Francisco Rettig (28/9), el Requiem alemán con Chiacchiarini (5/10), la Séptima de Prokofiev con Vladimir Lande (9/11) y la Misa Glagolítica de Janácek y la Tocata festiva de Barber (7/12) con el gran órgano a cargo de Diego Innocenzi.
Entre otros espacios en los que Ciliberto organiza la programación se cuenta “La Sinfónica Joven”, un proyecto con la Compañía Nacional de Danza (Contemporánea), que presentará Perséfone, basado en Las estaciones de Gluzunov, dirigido por Ignacio García Vidal (6, 7 y 9/9), la participación de la OSN en el Ciclo de Conciertos de Música Contemporánea del Teatro San Martín (14/12) y los conciertos con violinistas que oficiarán también de directores, como Massimo Quarta (8/6) y Julian Rachlin (2/11).