El esplendor austro-húngaro
La Orquesta Haydn se presentará por primera vez en el Colón bajo la dirección del pianista Alexander Lonquich. La agrupación fue fundada por Adam Fischer en 1989 con el propósito de unir a músicos de uno y otro lado de la "cortina de hierro" e interpretar las obras de Haydn en el mismo ámbito donde el compositor las estrenó: la gran sala del Palacio Esterházy en Eisenstadt.

El próximo viernes 15 de mayo a las 20, el ciclo Nuova Harmonia ofrecerá un concierto en el Teatro Colón, a cargo de la Orquesta Filarmónica Haydn Austro-húngara (Austro Hungarian Haydn Philharmonic), cuyo nombre implica una doble remisión: tanto al gran autor del Clasicismo musical, como al ambiente cultural del imperio desaparecido con la Gran Guerra, bajo cuyo amparo había florecido, un siglo y medio antes, uno de los momentos más formidables de la historia de la música.
La Orquesta Haydn fue fundada en 1987 por el húngaro Adam Fischer (hermano de Iván, a quien se lo apreció en Buenos Aires al frente de la Orquesta del Festival de Budapest). Su idea original era interpretar la obra del Haydn en el ámbito donde fue mayormente concebida: el Palacio Esterházy en Eisenstadt, que se ha mantenido casi intacto desde fines del siglo XVIII. Para este fin convocó a varios de los mejores músicos de las dos grandes orquestas de Viena y de Hungría. Como entonces la "cortina de hierro" aún no había caído, queda en evidencia que el propósito de Fischer trascendía lo artístico: su sueño era juntar a músicos de uno y otro lado de Europa. Este ideario lo acompaña hasta hoy: en 2010 renunció a la dirección de la Ópera Estatal Húngara por oposición a políticas que él consideró reñidas con la libertad de su país, en un gesto que generó el apoyo de figuras como el pianista András Schiff.
El proyecto de la orquesta fue un éxito. Emulando la proeza encarada en los `60 por Antal Dorati, para el año 2001 la Orquesta Haydn ya había grabado la integral de las sinfonías de Haydn para el sello _Nimbus_.
En su primera visita a la Argentina, la agrupación será dirigida por Alexander Lonquich, un pianista alemán naturalizado italiano, que además interpretará como solista el Concierto No. 25 de Mozart. Anticipando la visita, Cantabile dialogó con él y con su colega en la orquesta, el violinista Géza Rhomberg.

_¿El movimiento historicista continúa ejerciendo influencia sobre las orquestas con instrumentos modernos?_
_Alexander Lonquich_: Para mí es muy importante tener un buen dominio de las reglas y las prácticas de la "interpretación auténtica". Esto influye mucho en el tipo de articulación y en cómo una obra debería sonar en términos de color, ritmo e infinidad de aspectos. No es tan importante el tipo de instrumentos que se elige -históricos o modernos- sino cómo se los toca, cómo se los hace hablar.

_Muchos directores importantes consideran que Haydn debería ser programado con más frecuencia en los conciertos de las grandes sinfónicas. ¿Coincide con esto?_
Programar Haydn enriquece siempre un programa de concierto. Aunque a primera vista sus obras pueden parecer sencillas en relación a sinfonías posteriores, que fueron cada vez más largas y complejas, cada sinfonía de Joseph Haydn ofrece una riqueza de ideas inagotable, temas, colores, giros inesperados y variaciones que sorprenden una y otra vez a los músicos y al público. Nunca puede subestimarse a Haydn... ¡y por supuesto que debería ser programado mucho más!

_¿Su orquesta toca las obras de Haydn en el mismo ámbito en que el compositor trabajó y compuso?_
_Geza Rhomberg_: La Orquesta Filarmónica Haydn Austro-húngara tal su nombre completo- se presenta regularmente como orquesta en residencia del Festival Internacional Haydn, en los ámbitos originales donde este compositor vivió y compuso durante más de 30 años: esto es, el Palacio Esterházy en Eisenstadt, Austria, y cruzando la frontera, también en el Castillo Esterházy en Fertöd, que actualmente pertenece a Hungría. Hay que destacar que la sala del Palacio Esterházy fue adaptada a los deseos de Joseph Haydn. Es increíble tener la posibilidad de tocar sus obras en este mismo salón, que no ha cambiado desde entonces, lo que permite indagar en las ideas de tempo y de sonido del autor de un modo que ningún otro lugar podría ofrecer.

_Se sabe que Adam Fischer dejará en breve su cargo de director musical de la orquesta. ¿Cuál ha sido el legado de su gestión?_
-Adam Fischer es el fundador de la orquesta. En el próximo otoño (boreal) de 2015 cederá su responsabilidad como director artístico a Nicolas Altstaedt, y él pasará a ser Director Honorario. La concepción de Fischer al fundar la orquesta en 1987 era saltear la "cortina de hierro" para integrar a músicos de la Filarmónica de Viena y de la Filarmónica Nacional de Hungría. En lo artístico su proyecto ha sido interpretar la música de Joseph Haydn, como una verdadera embajada cultural del ámbito donde Haydn trabajó buena parte de su vida. Queda como testimonio de este proyecto la grabación completa de sus 104 sinfonías.

_¿Los miembros de la orquesta proceden entonces de otras agrupaciones? ¿Se juntan además para festivales?_
Luego de su fundación, como señalé, la generación siguiente de músicos ha provenido de las orquestas más importantes de Austria y de Hungría, además de otros países. La agrupación se junta para el Festival Internacional Haydn, para proyectos de conciertos durante la temporada en Europa y una vez por año para una gira por otros continentes.

*Con el pianista-director*
_Usted estudió con Paul Badura-Skoda. ¿Cómo fue su experiencia con él?_
_Alexander Lonquich_: Estudié con Badura durante cuatro años a partir de 1976. Fue justo el momento en que el movimiento historicista comenzaba a emerger. Aprendí mucho de él leyendo los _Urtext_ y estudiando la concepción "auténtica" del compositor. Me familiaricé con la interpretación en _Hammerklavier_, a la que quedé apegado desde entonces. Badura-Skoda fue alumno del gran Edwin Fischer, de modo que estoy contento de haber crecido en esta increíble tradición centro europea y en la escuela de piano austríaca.

_Usted trabajó también con importantes directores. Siendo director además de pianista ¿qué maestros tiene como referentes?_
e es muy difícil señalar a uno, porque suelo tomar influencias de todos los maestros con quienes trabajé y combinarlas con mis propias ideas. De todos modos, los que más impacto dejaron en mí fueron Claudio Abbado y Sándor Végh.

_En relación al programa que se ofrecerá en Buenos Aires, no es usual tocar dos sinfonías en una misma velada, mientras que el _Concierto No_. 25 de Mozart, una obra estupenda, tampoco es tocado tan a menudo _
En relación a la sinfonía de Haydn (la "Oxford"), es indispensable incluirla teniendo en cuenta la tradición de esta orquesta. En cuanto a la Quinta de Schubert, es una obra maravillosa, mucho más calma que sus sinfonías anteriores. Aquí parece disputar a Mozart, incluso en esa especial melancolía suya tan típica. El _Concierto No. 25_ combina todos los géneros, como sucede en Mozart: hay rasgos de la ópera, de la sinfonía y de la música de cámara. Por esto prefiero tocar conciertos clásicos: pueden dirigirse desde el teclado, lo que permite una interacción más directa con los músicos.

_¿Este es su debut en el Teatro Colón?_
Sí, mi primera vez en el Colón y en la Argentina, tengo gran expectativa por tocar allí. Por lo tanto no puedo decir mucho más ¡hablemos luego del concierto! Seguro será una gran experiencia.

_¿Cuáles son sus planes artísticos para el futuro?_
Tengo tantos... Apunto a la variedad en repertorios y estilos; desde la música antigua hasta la moderna y contemporánea. A partir de la próxima temporada seré músico en residencia de la NDR (Radio y Televisión del Norte de Alemania) en Hamburgo, entre otros muchos proyectos. Para mí la variedad es lo más importante en la vida de un artista.


Haydn: 30 años en Esterházy

Joseph Haydn consolidó su carrera como compositor al ser contratado al servicio de una de las familias más poderosas de Austria-Hungría: los Esterházy, cuya residencia era el palacio de su propiedad en Eisenstadt. Comenzó a trabajar para Paul Anton en 1761, pero su gran protector, desde el año siguiente hasta 1790, fue Nikolaus Esterházy, para quien creó sus sinfonías, óperas y música de cámara más logradas, que interpretaba con la orquesta que funcionaba en el lugar y con solistas y cantantes contratados al efecto. El sucesor de Nikolaus, Anton, no tuvo el mismo interés en la música y Haydn apostó entonces a trabajar para Inglaterra, donde su música era altamente apreciada. En el ocaso de su vida, ya con Nikolaus II en el trono, Haydn decidió pasar sus veranos en Esterházy y componer una misa anual para el onomástico de la princesa Maria Josefa. Pero esta etapa fue apenas un pálido reflejo de aquellos 30 años de esplendor que marcaron para siempre la historia de la música en Occidente.


Austro Hungarian Haydn Philharmonic

Director y solista (piano): Alexander Lonquich
Teatro Colón, viernes 15 de mayo a las 20
Nuova Harmonia
www.teatrocoliseo.org.ar
Joseph Haydn: _Sinfonía n° 92 en Sol mayor "Oxford"_
Wolfgang A. Mozart: _Concierto para piano y orquesta n° 25 en Do mayor_ K 503
Franz Schubert: _Sinfonía N° 5 en Si bemol mayor_ D 485