Una diva de hoy con el candor de otros tiempos
La mezzosoprano cantará por primera vez en Buenos Aires. Asociada a autores como Händel Mozart y Rossini ofrecerá un recital donde se escucharán arias del repertorio que la ha hecho tan popular junto a otras piezas menos difundidas.

La mezzosoprano norteamericana Joyce DiDonato, es en la actualidad una de las cantantes más solicitadas de su cuerda. A pesar del sabor italiano de un apellido que en realidad tomó de su primer marido, el suyo de soltera es Flaherty. (Si resulta tan difícil rastrear alguna impronta mediterránea en su rostro y fisonomía, no se debe a otra cosa que a su ascendencia irlandesa.)
Desde sus orígenes en Kansas, donde más que en una carrera relacionada con la ópera soñaba con ser una artista pop o una cantante de musicales en Broadway, hasta su realidad actual con compromisos en los escenarios operísticos más emblemáticos, han pasado varias cosas. Pero por haberse dedicado a esta variante del arte más tradicional y formal, no ha dejado de acusar recibo de las tecnologías mediáticas actuales.
“Joyce”, como la llaman las personas de su entorno y sus fans, tiene desde hace años un blog donde regularmente publica lo que escribe, aunque con menor frecuencia en los últimos tiempos. Este blog más el resto de su actividad en internet hicieron del _nickname Yankeediva_ una especie de emblema. En un formato ameno, aunque siempre en inglés, se puede tomar contacto con sus intervenciones acerca de aquello que sucede en la cocina del mundo de la ópera, y a lo cual el gran público pocas veces tiene acceso. Ella misma justifica su interés en este tipo de contacto cuando dice “_Tuve una especie de crisis existencial cuando abandoné mi idea de ser docente, por una actividad que básicamente parece estar destinada al beneficio personal, y de cuyos logros quien más resulta beneficiado es el ego de uno mismo. No estoy interesada en una carrera donde todo sea flashes y aplausos, quiero ser substancial. Y realmente sé que hay un interés real de la gente en conocer qué pasa detrás de la escena_”. Aunque se ocupa siempre de aclarar que no es una escritora profesional, durante años ha dado cuenta de los desafíos y compensaciones de su profesión en formato escrito, con un buen balance de humor, información y compromiso.
Existieron episodios muy particulares que generaron mucho seguimiento por parte de su público mediático, como la ya mítica rotura de una pierna que se difundió en todos los diarios londinenses. En la noche de estreno de _Il barbiere di Siviglia_ en el Covent Garden (julio de 2009, su partenaire era Juan Diego Flórez), al resbalarse después del cambio de escena al final del primer acto, sufrió lo que parecía un esguince de tobillo. Pero no quiso abandonar la función y la terminó ayudada por una muleta y un bastón. No sólo eso: cuando después de un examen detallado se supo que se había quebrado el peroné de la pierna derecha, para la función siguiente insistió en cantar, pese a estar enyesada y en silla de ruedas. Al día siguiente comentó al respecto: “_Sin lugar a dudas, la noche pasada fue uno de los momentos más memorables de mi vida y fue realmente intenso_ […] _A partir del momento en el cual me senté en la silla de ruedas, me sentí extrañamente cómoda y descubrí que tenía una habilidad innata para desenvolverme en cuatro ruedas_”.


Estirpe de Yankeedivas

Joyce DiDonato es continuadora de una estirpe de mezzosopranos norteamericanas en la que sobresalen Marilyn Horne, Frederica von Stade y Susan Graham … Aunque de alguna manera puede que esté más especializada en roles de agilidad, con el tiempo también ha empezado a tomar algunos papeles no exactamente belcantistas o barrocos. Su estilo de canto es claramente de gran perfección técnica, con una integridad en el registro que muchas veces asombra, desde el grave hasta el sobreagudo. Su timbre no es tan segmentado y dispar en los extremos como en el caso de otras mezzos, y esa es una de las características que le da genuinidad. Es del tipo de cantantes que aún con una técnica llamada a producir admiración, y a la cual poco o nada se le puede cuestionar, tiene una dicción y una forma de frasear que son absolutamente abiertas y comunicativas. En esto radica uno de los aspectos que más se ha admirado en ciertas cantantes americanas de esta generación, y que, anteriormente, tal vez por una cuestión idiomática no siempre se daba de igual manera. (Mucho de lo dicho podría compartirlo con la soprano Renée Fleming, con quien se ha presentado en distintas ocasiones.) Su canto comunicativo y su excelente pronunciación del italiano podrían atribuirse a influencias cercanas como la de su segundo esposo, el director de orquesta italiano Leonardo Vordoni, de quien ha dicho que “_es un marido que me brinda permanente apoyo y en lo que respecta al mundo de la música siempre se mantiene muy objetivo_”.
Por el tipo de repertorio con el que se la identifica y para el cual su voz más se amolda, le ha tocado interpretar varios personajes masculinos de distintos compositores. Un interesante disco reciente llamado _Diva Divo, Opera Arias_ (editado por Virgin y ganador del Diapason D’Or el año pasado), la muestra en una amplia variedad de roles tanto femeninos como masculinos, que deja apreciar interesantes contrastes. Desfilan en él interpretaciones de Cherubino y Susanna de _Le nozze di Figaro_, pero también del Chérubin de Massenet o el Sesto de _La clemenza di Tito_.
No particularmente dedicada al repertorio alemán, encarnó ciertos roles como El Compositor de Ariadne auf Naxos de Richard Strauss. En su momento dijo: “_este es un rol que me habla muy profundamente a mí, es ardiente, naïf, lleno de buenas intenciones. Strauss lo delineó tan bien, que si una lo canta como está escrito en la partitura, parece volver a la vida sin mayor esfuerzo. Su aria_ Sein wir wieder gut _es un himno al mundo de la música, y creo que cualquiera que lo haya cantado debe haberse conmovido por su espíritu_”.
Con Rossini mantiene una larga relación y cuando cantó por primera vez la parte de Isolier -un personaje masculino de _Le Comte Ory_- dijo: “_es raro, porque nunca canté un personaje masculino de Rossini, lo cual es como una especie de rodeo, pero tiene exigencias similares a las que hay en sus heroínas, ya que también se requiere de un gran rango vocal, dar cantidad de notas altas y una verdadera técnica de_ belcanto”. Es aquí donde ella se destaca gracias a una voz capaz de grandes proezas sin perder esmalte, naturalidad y fluidez, lo que da testimonio de su sólida preparación técnica.


Personalidad sencilla e inquieta

Descripta habitualmente como una persona sencilla y no particularmente preocupada por vestirse o arreglarse de manera suntuosa; amena, de sonrisa fácil y sin contacto con la faceta excéntrica que ha hecho -y sigue haciendo- de muchas primadonas seres casi intratables, su perfil público la muestra accesible y dispuesta. Por esto probablemente sea, además, tan requerida en lo profesional. Entre sus inquietudes se destaca la fotografía, y en su blog pueden verse fotos que regularmente genera en ensayos, a modo de un miembro más del proceso interno de una producción de ópera, pero también otras que revelan un interés por distintos temas como los paisajes y la naturaleza.
Joyce llega a la Argentina en un pequeño tour latinoamericano que también comprenderá una presentación en Chile y tres en Brasil. No se tratará del tipo de recital que suele ofrecer en Europa, también con su pianista habitual, el francés David Zobel: _Impresiones de Venecia_ con un repertorio que va desde Vivaldi hasta Fauré. Este programa, más ecléctico, permitirá que una ciudad que aún no la conoce pueda apreciarla en el repertorio que la llevó a la consagración. Nosotros, el público, tendremos la suerte de aplaudirla en su esplendor.

Fuentes utilizadas para la confección de esta nota:
_Met’s Playbill_, abril de 2011.
_CLASSIC FM_, diciembre de 2009.
_Corriere della Sera_, No. 314, Noviembre de 2011.


*Joyce DiDonato (mezzosoprano)*
*David Zobel (piano)*
Teatro Colón, 27 y 29 de agosto a las 20.30.
Mozarteum Argentino
www.mozarteumargentino.org

Fernando Obradors: _Canciones clásicas españolas_.
Georg F. Händel: _Oh sleep why dost thou leave me_ (_Semele_).
Georg F. Händel: _Dopo notte, atra e funesta_ (_Ariodante_).
Wolfgang A. Mozart: _Voi que sapete che cosa è amor_ (_Le nozze di Figaro_).
Wolfgang A. Mozart: _Deh, vieni, non tardar_ (_Le nozze di Figaro_).
Gioachino Rossini: _Una voce poco fà_ (_Il barbiere di Siviglia_).
Gioachino Rossini: _Assisa a pie d'un salice_ (_Otello_).
Reynaldo Hahn: _Venezia_ (canciones en dialecto veneciano).
Stefano Donaudy: _O del mio amato ben_.
Vincenzo Di Chiara: _La Spagnola_.
La mezzosoprano norteamericana Joyce DiDonato, es en la actualidad una de las cantantes más solicitadas de su cuerda. A pesar del sabor italiano de un apellido que en realidad tomó de su primer marido, el suyo de soltera es Flaherty. (Si resulta tan difícil rastrear alguna impronta mediterránea en su rostro y fisonomía, no se debe a otra cosa que a su ascendencia irlandesa.)
Desde sus orígenes en Kansas, donde más que en una carrera relacionada con la ópera soñaba con ser una artista pop o una cantante de musicales en Broadway, hasta su realidad actual con compromisos en los escenarios operísticos más emblemáticos, han pasado varias cosas. Pero por haberse dedicado a esta variante del arte más tradicional y formal, no ha dejado de acusar recibo de las tecnologías mediáticas actuales.
“Joyce”, como la llaman las personas de su entorno y sus fans, tiene desde hace años un blog donde regularmente publica lo que escribe, aunque con menor frecuencia en los últimos tiempos. Este blog más el resto de su actividad en internet hicieron del _nickname Yankeediva_ una especie de emblema. En un formato ameno, aunque siempre en inglés, se puede tomar contacto con sus intervenciones acerca de aquello que sucede en la cocina del mundo de la ópera, y a lo cual el gran público pocas veces tiene acceso. Ella misma justifica su interés en este tipo de contacto cuando dice “_Tuve una especie de crisis existencial cuando abandoné mi idea de ser docente, por una actividad que básicamente parece estar destinada al beneficio personal, y de cuyos logros quien más resulta beneficiado es el ego de uno mismo. No estoy interesada en una carrera donde todo sea flashes y aplausos, quiero ser substancial. Y realmente sé que hay un interés real de la gente en conocer qué pasa detrás de la escena_”. Aunque se ocupa siempre de aclarar que no es una escritora profesional, durante años ha dado cuenta de los desafíos y compensaciones de su profesión en formato escrito, con un buen balance de humor, información y compromiso.
Existieron episodios muy particulares que generaron mucho seguimiento por parte de su público mediático, como la ya mítica rotura de una pierna que se difundió en todos los diarios londinenses. En la noche de estreno de _Il barbiere di Siviglia_ en el Covent Garden (julio de 2009, su partenaire era Juan Diego Flórez), al resbalarse después del cambio de escena al final del primer acto, sufrió lo que parecía un esguince de tobillo. Pero no quiso abandonar la función y la terminó ayudada por una muleta y un bastón. No sólo eso: cuando después de un examen detallado se supo que se había quebrado el peroné de la pierna derecha, para la función siguiente insistió en cantar, pese a estar enyesada y en silla de ruedas. Al día siguiente comentó al respecto: “_Sin lugar a dudas, la noche pasada fue uno de los momentos más memorables de mi vida y fue realmente intenso_ […] _A partir del momento en el cual me senté en la silla de ruedas, me sentí extrañamente cómoda y descubrí que tenía una habilidad innata para desenvolverme en cuatro ruedas_”.

Estirpe de Yankeedivas

Joyce DiDonato es continuadora de una estirpe de mezzosopranos norteamericanas en la que sobresalen Marilyn Horne, Frederica von Stade y Susan Graham … Aunque de alguna manera puede que esté más especializada en roles de agilidad, con el tiempo también ha empezado a tomar algunos papeles no exactamente belcantistas o barrocos. Su estilo de canto es claramente de gran perfección técnica, con una integridad en el registro que muchas veces asombra, desde el grave hasta el sobreagudo. Su timbre no es tan segmentado y dispar en los extremos como en el caso de otras mezzos, y esa es una de las características que le da genuinidad. Es del tipo de cantantes que aún con una técnica llamada a producir admiración, y a la cual poco o nada se le puede cuestionar, tiene una dicción y una forma de frasear que son absolutamente abiertas y comunicativas. En esto radica uno de los aspectos que más se ha admirado en ciertas cantantes americanas de esta generación, y que, anteriormente, tal vez por una cuestión idiomática no siempre se daba de igual manera. (Mucho de lo dicho podría compartirlo con la soprano Renée Fleming, con quien se ha presentado en distintas ocasiones.) Su canto comunicativo y su excelente pronunciación del italiano podrían atribuirse a influencias cercanas como la de su segundo esposo, el director de orquesta italiano Leonardo Vordoni, de quien ha dicho que “_es un marido que me brinda permanente apoyo y en lo que respecta al mundo de la música siempre se mantiene muy objetivo_”.
Por el tipo de repertorio con el que se la identifica y para el cual su voz más se amolda, le ha tocado interpretar varios personajes masculinos de distintos compositores. Un interesante disco reciente llamado _Diva Divo, Opera Arias_ (editado por Virgin y ganador del Diapason D’Or el año pasado), la muestra en una amplia variedad de roles tanto femeninos como masculinos, que deja apreciar interesantes contrastes. Desfilan en él interpretaciones de Cherubino y Susanna de _Le nozze di Figaro_, pero también del Chérubin de Massenet o el Sesto de _La clemenza di Tito_.
No particularmente dedicada al repertorio alemán, encarnó ciertos roles como El Compositor de Ariadne auf Naxos de Richard Strauss. En su momento dijo: “_este es un rol que me habla muy profundamente a mí, es ardiente, naïf, lleno de buenas intenciones. Strauss lo delineó tan bien, que si una lo canta como está escrito en la partitura, parece volver a la vida sin mayor esfuerzo. Su aria_ Sein wir wieder gut _es un himno al mundo de la música, y creo que cualquiera que lo haya cantado debe haberse conmovido por su espíritu_”.
Con Rossini mantiene una larga relación y cuando cantó por primera vez la parte de Isolier -un personaje masculino de _Le Comte Ory_- dijo: “_es raro, porque nunca canté un personaje masculino de Rossini, lo cual es como una especie de rodeo, pero tiene exigencias similares a las que hay en sus heroínas, ya que también se requiere de un gran rango vocal, dar cantidad de notas altas y una verdadera técnica de_ belcanto”. Es aquí donde ella se destaca gracias a una voz capaz de grandes proezas sin perder esmalte, naturalidad y fluidez, lo que da testimonio de su sólida preparación técnica.

!!!!Personalidad sencilla e inquieta
Descripta habitualmente como una persona sencilla y no particularmente preocupada por vestirse o arreglarse de manera suntuosa; amena, de sonrisa fácil y sin contacto con la faceta excéntrica que ha hecho -y sigue haciendo- de muchas primadonas seres casi intratables, su perfil público la muestra accesible y dispuesta. Por esto probablemente sea, además, tan requerida en lo profesional. Entre sus inquietudes se destaca la fotografía, y en su blog pueden verse fotos que regularmente genera en ensayos, a modo de un miembro más del proceso interno de una producción de ópera, pero también otras que revelan un interés por distintos temas como los paisajes y la naturaleza.
Joyce llega a la Argentina en un pequeño tour latinoamericano que también comprenderá una presentación en Chile y tres en Brasil. No se tratará del tipo de recital que suele ofrecer en Europa, también con su pianista habitual, el francés David Zobel: _Impresiones de Venecia_ con un repertorio que va desde Vivaldi hasta Fauré. Este programa, más ecléctico, permitirá que una ciudad que aún no la conoce pueda apreciarla en el repertorio que la llevó a la consagración. Nosotros, el público, tendremos la suerte de aplaudirla en su esplendor.

Fuentes utilizadas para la confección de esta nota:
_Met’s Playbill_, abril de 2011.
_CLASSIC FM_, diciembre de 2009.
_Corriere della Sera_, No. 314, Noviembre de 2011.

*Joyce DiDonato (mezzosoprano)*
*David Zobel (piano)*
Teatro Colón, 27 y 29 de agosto a las 20.30.
Mozarteum Argentino
www.mozarteumargentino.org

Fernando Obradors: _Canciones clásicas españolas_.
Georg F. Händel: _Oh sleep why dost thou leave me_ (_Semele_).
Georg F. Händel: _Dopo notte, atra e funesta_ (_Ariodante_).
Wolfgang A. Mozart: _Voi que sapete che cosa è amor_ (_Le nozze di Figaro_).
Wolfgang A. Mozart: _Deh, vieni, non tardar_ (_Le nozze di Figaro_).
Gioachino Rossini: _Una voce poco fà_ (_Il barbiere di Siviglia_).
Gioachino Rossini: _Assisa a pie d'un salice_ (_Otello_).
Reynaldo Hahn: _Venezia_ (canciones en dialecto veneciano).
Stefano Donaudy: _O del mio amato ben_.
Vincenzo Di Chiara: _La Spagnola_.
La mezzosoprano norteamericana Joyce DiDonato, es en la actualidad una de las cantantes más solicitadas de su cuerda. A pesar del sabor italiano de un apellido que en realidad tomó de su primer marido, el suyo de soltera es Flaherty. (Si resulta tan difícil rastrear alguna impronta mediterránea en su rostro y fisonomía, no se debe a otra cosa que a su ascendencia irlandesa.)
Desde sus orígenes en Kansas, donde más que en una carrera relacionada con la ópera soñaba con ser una artista pop o una cantante de musicales en Broadway, hasta su realidad actual con compromisos en los escenarios operísticos más emblemáticos, han pasado varias cosas. Pero por haberse dedicado a esta variante del arte más tradicional y formal, no ha dejado de acusar recibo de las tecnologías mediáticas actuales.
“Joyce”, como la llaman las personas de su entorno y sus fans, tiene desde hace años un blog donde regularmente publica lo que escribe, aunque con menor frecuencia en los últimos tiempos. Este blog más el resto de su actividad en internet hicieron del _nickname Yankeediva_ una especie de emblema. En un formato ameno, aunque siempre en inglés, se puede tomar contacto con sus intervenciones acerca de aquello que sucede en la cocina del mundo de la ópera, y a lo cual el gran público pocas veces tiene acceso. Ella misma justifica su interés en este tipo de contacto cuando dice “_Tuve una especie de crisis existencial cuando abandoné mi idea de ser docente, por una actividad que básicamente parece estar destinada al beneficio personal, y de cuyos logros quien más resulta beneficiado es el ego de uno mismo. No estoy interesada en una carrera donde todo sea flashes y aplausos, quiero ser substancial. Y realmente sé que hay un interés real de la gente en conocer qué pasa detrás de la escena_”. Aunque se ocupa siempre de aclarar que no es una escritora profesional, durante años ha dado cuenta de los desafíos y compensaciones de su profesión en formato escrito, con un buen balance de humor, información y compromiso.
Existieron episodios muy particulares que generaron mucho seguimiento por parte de su público mediático, como la ya mítica rotura de una pierna que se difundió en todos los diarios londinenses. En la noche de estreno de _Il barbiere di Siviglia_ en el Covent Garden (julio de 2009, su partenaire era Juan Diego Flórez), al resbalarse después del cambio de escena al final del primer acto, sufrió lo que parecía un esguince de tobillo. Pero no quiso abandonar la función y la terminó ayudada por una muleta y un bastón. No sólo eso: cuando después de un examen detallado se supo que se había quebrado el peroné de la pierna derecha, para la función siguiente insistió en cantar, pese a estar enyesada y en silla de ruedas. Al día siguiente comentó al respecto: “_Sin lugar a dudas, la noche pasada fue uno de los momentos más memorables de mi vida y fue realmente intenso_ […] _A partir del momento en el cual me senté en la silla de ruedas, me sentí extrañamente cómoda y descubrí que tenía una habilidad innata para desenvolverme en cuatro ruedas_”.


Estirpe de Yankeedivas

Joyce DiDonato es continuadora de una estirpe de mezzosopranos norteamericanas en la que sobresalen Marilyn Horne, Frederica von Stade y Susan Graham … Aunque de alguna manera puede que esté más especializada en roles de agilidad, con el tiempo también ha empezado a tomar algunos papeles no exactamente belcantistas o barrocos. Su estilo de canto es claramente de gran perfección técnica, con una integridad en el registro que muchas veces asombra, desde el grave hasta el sobreagudo. Su timbre no es tan segmentado y dispar en los extremos como en el caso de otras mezzos, y esa es una de las características que le da genuinidad. Es del tipo de cantantes que aún con una técnica llamada a producir admiración, y a la cual poco o nada se le puede cuestionar, tiene una dicción y una forma de frasear que son absolutamente abiertas y comunicativas. En esto radica uno de los aspectos que más se ha admirado en ciertas cantantes americanas de esta generación, y que, anteriormente, tal vez por una cuestión idiomática no siempre se daba de igual manera. (Mucho de lo dicho podría compartirlo con la soprano Renée Fleming, con quien se ha presentado en distintas ocasiones.) Su canto comunicativo y su excelente pronunciación del italiano podrían atribuirse a influencias cercanas como la de su segundo esposo, el director de orquesta italiano Leonardo Vordoni, de quien ha dicho que “_es un marido que me brinda permanente apoyo y en lo que respecta al mundo de la música siempre se mantiene muy objetivo_”.
Por el tipo de repertorio con el que se la identifica y para el cual su voz más se amolda, le ha tocado interpretar varios personajes masculinos de distintos compositores. Un interesante disco reciente llamado _Diva Divo, Opera Arias_ (editado por Virgin y ganador del Diapason D’Or el año pasado), la muestra en una amplia variedad de roles tanto femeninos como masculinos, que deja apreciar interesantes contrastes. Desfilan en él interpretaciones de Cherubino y Susanna de _Le nozze di Figaro_, pero también del Chérubin de Massenet o el Sesto de _La clemenza di Tito_.
No particularmente dedicada al repertorio alemán, encarnó ciertos roles como El Compositor de Ariadne auf Naxos de Richard Strauss. En su momento dijo: “_este es un rol que me habla muy profundamente a mí, es ardiente, naïf, lleno de buenas intenciones. Strauss lo delineó tan bien, que si una lo canta como está escrito en la partitura, parece volver a la vida sin mayor esfuerzo. Su aria_ Sein wir wieder gut _es un himno al mundo de la música, y creo que cualquiera que lo haya cantado debe haberse conmovido por su espíritu_”.
Con Rossini mantiene una larga relación y cuando cantó por primera vez la parte de Isolier -un personaje masculino de _Le Comte Ory_- dijo: “_es raro, porque nunca canté un personaje masculino de Rossini, lo cual es como una especie de rodeo, pero tiene exigencias similares a las que hay en sus heroínas, ya que también se requiere de un gran rango vocal, dar cantidad de notas altas y una verdadera técnica de_ belcanto”. Es aquí donde ella se destaca gracias a una voz capaz de grandes proezas sin perder esmalte, naturalidad y fluidez, lo que da testimonio de su sólida preparación técnica.


Personalidad sencilla e inquieta

Descripta habitualmente como una persona sencilla y no particularmente preocupada por vestirse o arreglarse de manera suntuosa; amena, de sonrisa fácil y sin contacto con la faceta excéntrica que ha hecho -y sigue haciendo- de muchas primadonas seres casi intratables, su perfil público la muestra accesible y dispuesta. Por esto probablemente sea, además, tan requerida en lo profesional. Entre sus inquietudes se destaca la fotografía, y en su blog pueden verse fotos que regularmente genera en ensayos, a modo de un miembro más del proceso interno de una producción de ópera, pero también otras que revelan un interés por distintos temas como los paisajes y la naturaleza.
Joyce llega a la Argentina en un pequeño tour latinoamericano que también comprenderá una presentación en Chile y tres en Brasil. No se tratará del tipo de recital que suele ofrecer en Europa, también con su pianista habitual, el francés David Zobel: _Impresiones de Venecia_ con un repertorio que va desde Vivaldi hasta Fauré. Este programa, más ecléctico, permitirá que una ciudad que aún no la conoce pueda apreciarla en el repertorio que la llevó a la consagración. Nosotros, el público, tendremos la suerte de aplaudirla en su esplendor.

Fuentes utilizadas para la confección de esta nota:
_Met’s Playbill_, abril de 2011.
_CLASSIC FM_, diciembre de 2009.
_Corriere della Sera_, No. 314, Noviembre de 2011.

*Joyce DiDonato (mezzosoprano)*
*David Zobel (piano)*
Teatro Colón, 27 y 29 de agosto a las 20.30.
Mozarteum Argentino
www.mozarteumargentino.org

Fernando Obradors: _Canciones clásicas españolas_.
Georg F. Händel: _Oh sleep why dost thou leave me_ (_Semele_).
Georg F. Händel: _Dopo notte, atra e funesta_ (_Ariodante_).
Wolfgang A. Mozart: _Voi que sapete che cosa è amor_ (_Le nozze di Figaro_).
Wolfgang A. Mozart: _Deh, vieni, non tardar_ (_Le nozze di Figaro_).
Gioachino Rossini: _Una voce poco fà_ (_Il barbiere di Siviglia_).
Gioachino Rossini: _Assisa a pie d'un salice_ (_Otello_).
Reynaldo Hahn: _Venezia_ (canciones en dialecto veneciano).
Stefano Donaudy: _O del mio amato ben_.
Vincenzo Di Chiara: _La Spagnola_.