El Arranque. La mística recuperada

Nacieron en el 96 como una orquesta de jóvenes de 20 años que venían a alumbrar el tango de la edad de oro. Recrearon los sonidos de Pugliese, Gobbi, Troilo y Piazzolla y sacaron su primer disco al año siguiente, apadrinados por Leopoldo Federico y Nelly Omar. Un año más y estaban de gira por Europa y Japón. A su vuelta, Wynton Marsalis los invitó a tocar junto a él en el Lincoln Center de Nueva York. Compartieron el escenario con Leo Maslíah, Bibi Ferreira y Kevin Johansen. Su séptimo disco, _Leopoldo Federico & El Arranque_, ganó el premio Carlos Gardel a la Mejor Orquesta de Tango. Los sucesivos recambios en su rica historia de más de 15 años no alteraron la esencia del grupo ni el sello de auténtica calidad que los distingue. Sus integrantes son Camilo Ferrero y Marco Antonio Fernández (bandoneones), Guillermo Rubino y Gustavo Mulé (violines), Martín Vázquez (guitarra), Ariel Rodríguez (piano), Ignacio Varchausky (contrabajo) y Juan Villarreal (voz). En una charla informal con *Cantabile*, algunos contestan y otros soplan al oído para revelarnos ciertos aspectos de una labor, que podemos colocar en el marco de un verdadero historicismo musical porteño.
Cantabile -¿Qué características tiene el tango que hace El Arranque?
Ariel Rodríguez -El nuestro es un tango popular y con personalidad. Siempre buscamos tocar periódicamente y, de ese modo, probar repertorios, recursos musicales, variantes tanguísticas, si así se puede decir. Se descarta muchísimo… Lo que va quedando tiene la fuerza de la aprobación nuestra y del público.
Cantabile -¿Cuánto hay de revisionismo y recuperación de la mística y cuánto de renovación e impronta actual en El Arranque? O si te gusta más, ¿cuánto hay de tradición y cuánto de modernidad?
Martín Vázquez -No estoy seguro de qué cosas exactamente te transforman en "moderno", si bien al momento de escribir la música pensamos en lo que caracteriza a la llamada "escuela decareana". Es probable que pueda hablarse de "tradición" en ese sentido, pues De Caro y Cobián dan origen a Gobbi, Troilo, Pugliese, Salgán, Piazzolla y otros, y es la línea que nos resulta más atractiva. Supongo que esta preferencia se debe a que las combinaciones posibles son muchas más. Pongamos por caso a Salgán: no envejece nunca, continúa sorprendiendo, se resignifica en cada audición. Ahora bien, han surgido propuestas que el mercado define como "renovadoras" o "modernas", pero en los primeros compases queda claro que desconocen el género… Como si dijeran "sea moderno, no estudie el tango" o "estúdielo y será tradicional"; como si fuera posible romper reglas que no se conocen. Pero ¿romperlas es moderno? Es verdad que hay sonidos y discursos propios de una época y hay bastante por hacer en ese aspecto.
Cantabile -Fueron evolucionando hacia temas propios y hacia un estilo más personal… ¿En qué dirías que se basa ese estilo?
Martín Vázquez -En el uso de los elementos que conectan con las figuras que consideramos más interesantes, de modo que, sin ser una copia, pertenecen a ese universo. Quiero decir que dentro del género sentimos más simpatía e identificación con ciertos compositores y orquestas, como las de Alfredo Gobbi, Horacio Salgán u Osvaldo Pugliese, por citar algunos. Estudiamos esos estilos, en algunos casos vimos cómo tocaban ellos mismos, por ejemplo Salgán, Emilio Balcarce, Carlos Paso (bandondeonista de la orquesta de Alfredo Gobbi); y dentro de ese mundo, intentamos desarrollar una visión propia…
Cantabile -El año pasado festejaron los 15 años. ¿Cómo trazarías el camino de El Arranque?
Camilo Ferrero -Sí, ya pasaron 15 años desde nuestro primer concierto como quinteto en Planeta Tango, un boliche de San Telmo que no existe más... Ya empezamos a hablar como gente grande ¿no? En cuanto a momentos más importantes, te puedo nombrar varios: las dos giras a Japón (cada una duró 3 meses), los conciertos con Wynton, el disco de vinilo con Leopoldo, el ciclo de cinco años ininterrumpidos en el Club del Vino... La verdad es que, al repasar la historia del grupo, nos damos cuenta de todas las cosas que hicimos, y de tantas anécdotas que fuimos viviendo, algunas para contar y otras no...
Cantabile: Contame alguna de las que no se pueden contar…
Guillermo Rubino: ¡La mayoría no se puede contar! Dejame pensar… Me acuerdo cuando estuvimos de gira en Alemania en 2006, en pleno mundial de fútbol. Estabamos en Stuttgart, Argentina jugaba con Holanda en otra ciudad y en las plazas de las ciudades transmitían los partidos en pantalla gigante. Fuimos a ver el partido vestidos de celeste y blanco y unos minutos más tarde, nos dimos cuenta de que estábamos rodeados de una marea naranja… ¡Eran miles de holandeses!, la mayoría de ellos con una cerveza en la mano y con cara de pocos amigos. Entonces nos preguntamos: ¿qué pasa si Argentina hace un gol?, ¿lo gritamos? Menos mal que el partido terminó 0 a 0…
Cantabile - De los fundadores creo que quedan solo dos… ¿Cómo se hace para consolidar un grupo con tantos cambios de integrantes?
Camilo Ferrero -Más allá de los nombres, siempre tuvimos bien claro qué es lo que queremos a nivel artístico y humano. Han pasado nombres muy importantes por el grupo y al momento del recambio reconozco que vivimos incertidumbre. Pero fue un mérito del grupo saber ver más allá y continuar con el proyecto artístico.
Cantabile (a Ignacio Varchausky) -¿Es verdad que El Arranque nunca tuvo un director?
Ignacio Varchausky -Yo nunca fui el director, ¡ni lo quiero ser! El tema pasa por la exposición. En mi caso, siempre fui el vocero del grupo, durante más de 10 años fui el manager y productor artístico. A la vez, he interactuado mucho con la prensa por otros proyectos como la Orquesta Escuela de Tango Emilio Balcarce o el Archivo Digital del Tango. Entonces, como me tienen más o menos identificado, muchos suelen concluir que yo soy el director. Me ven hablar y dicen: "Qué buena la orquesta de este pibe". Pero no es así. En un comienzo, el guitarrista Alejandro Schwarz fue lo más parecido a nuestro director, después fue el violinista Ramiro Gallo. El grupo tuvo y tiene distintos arregladores, y si bien todos participamos en el armado de los temas, aquel que trae el arreglo es por lo general quien dirige el ensayo y define buena parte de las pautas interpretativas. Es una labor compartida, esa es la realidad.
Cantabile -Además de integrar la orquesta, realizan otras actividades musicales…
Guillermo Rubino -Todos los integrantes de El Arranque formamos parte de distintas actividades; es parte de la profesión y también ayuda a enriquecer musicalmente al grupo, ya que se combinan distintas ideas musicales. Y va más allá del género: Gustavo es miembro de los primeros violines de la Orquesta Sinfónica Nacional y Marco Antonio toca desde hace mucho tiempo chamamé, ¡y lo hace tan bien que ya forma parte de nuestro repertorio!
Cantabile -¿Cómo funciona el tema de los arreglos y las composiciones?
Guillermo Rubino - Desde hace varios años los arreglos y composiciones de los tangos los hacen miembros de la orquesta: Ariel, Camilo y Martín. Y es muy interesante esta diversidad ya que cada uno -después de mucho trabajo personal- aporta su idea y conocimiento para volcarlo en una pieza musical. En los ensayos, es decir, en la cocina de la cuestión, cada uno aporta lo suyo desde el conocimiento que tiene de su instrumento. Siempre hemos tenido buenos resultados trabajando así, como por ejemplo en el disco que grabamos junto a Leopoldo Federico. Él estaba sorprendido por lo bien que los tres arregladores habían captado su idea compositiva en productos diferentes entre sí.
Cantabile -Con ese disco ganaron el Premio Carlos Gardel…
Guillermo Rubino - Sí, ¡fue una alegría! Ganar una distinción de este tipo siempre es un mimo especial. A lo largo de nuestra carrera hemos tenido la suerte de ganar otros premios, como el Grammy Latino por el álbum en vivo en la Rete Due o el Premio Clarín. Nos hubiese gustado que haya una ceremonia para subir al podio a recibir el premio vestidos de frac, pero no hubo nada de eso, nos enteramos por mail. Ahora nos toca pelearnos para ver quién se queda con la estatuilla…
Cantabile –_Leopoldo Federico & El Arranque_ fue editado también en formato vinilo. ¿Porqué?
Ignacio Varchausky -La edición en vinilo es un gesto poético que tiene que ver con el origen del camino recorrido. Gran parte del tango que escuchamos cuando estudiábamos y nos enamoramos del género lo escuchamos en vinilo. Un buen ejemplo son los discos que el propio Leopoldo grabó en los años 70, un importante material que hoy está completamente descatalogado. Para mí, la música de Leopoldo es en vinilo, por eso esta edición limitada es como tener la máquina del tiempo y usarla para formar parte de esa historia que uno admira. Al mismo tiempo, grabar junto a uno de los músicos más importantes de la historia del tango es un evento extraordinario que amerita una celebración extraordinaria.
Cantabile - Cuidan mucho la estética, la gráfica es muy original … Pienso en el álbum grabado en el auditorio de La Rete Due de Suiza y el Cd _El Arranque, Nuevos_, que contiene una variante del juego de la oca, con avances y retrocesos, y hasta un troquelado de los integrantes. ¿A qué responde este concepto?
Ignacio Varchausky -Como músicos y melómanos que somos, los discos son objetos de deseo, fuentes de felicidad y sabiduría solo comparables a los libros. Un disco es un pequeño mundo. Sentarse a escuchar un disco es siempre un hermoso ritual en el cual la música es lo más importante. Sin embargo, el arte y diseño de un disco son los que completan el universo estético en el cual nos sumergimos cuando escuchamos esa música. Idealmente, el concepto de la gráfica y las decisiones estéticas del arte deberían conspirar para una mejor escucha de la música. En El Arranque siempre hemos dedicado tiempo y cabeza para pensar cómo presentar lo nuestro, cómo hacer para compartir nuestra visión y completar la experiencia de aquel que se compra el disco y escucha lo que tenemos para decir.
Cantabile - El Arranque siempre supo tener cantantes con gran personalidad, como Ariel Ardit y Noelia Moncada. ¿Cómo los eligen?
Guillermo Rubino - No los elegimos, simplemente nos encontramos… El cantor de orquesta de tango es una pieza fundamental dentro del género. A lo largo de la historia han surgido cantores (y figuras populares) muy importantes. Siempre hemos cuidado especialmente este aspecto, nos gusta cierto tipo de canto y cierto tipo de repertorio, en similitud con los temas y la forma de tocar instrumental que tenemos; van de la mano. Ahora estamos con Juan Villarreal, un verdadero talento que se ha sumado a la orquesta hace más de un año.
Cantabile -Aún hoy, después de 16 años de carrera, se los considera jóvenes del tango…
Ariel Rodríguez -Somos de una generación de "nuevos tangueros" por así decirlo. Cuando comenzamos era una novedad esto de ser jóvenes y músicos de tango. Éramos pocos, nos conocíamos prácticamente todos. Se habían encargado de convencer a muchos de que el tango era solo para los viejos. Hoy, sin pudor, un joven va a aprender a bailar, va a escuchar grupos y muchos se dedican profesionalmente. Dejó de ser un hecho aislado, volvió a ser de todos.
Cantabile - Pronto podremos escucharlos…
Guillermo Rubino - Tenemos algunos viajes al exterior y varios conciertos en Buenos Aires, como el que daremos el 25 de agosto en Pilar Golf, donde tocaremos un repertorio que abarca un resumen de varios de nuestros discos. Y nos debemos un disco con Juan Villarreal en la voz, estamos trabajando en eso. Pero como dijo Ignacio anteriormente: nos gusta pensarlo mucho para tratar de lograr un buen producto artístico.
Nacieron en el 96 como una orquesta de jóvenes de 20 años que venían a alumbrar el tango de la edad de oro. Recrearon los sonidos de Pugliese, Gobbi, Troilo y Piazzolla y sacaron su primer disco al año siguiente, apadrinados por Leopoldo Federico y Nelly Omar. Un año más y estaban de gira por Europa y Japón. A su vuelta, Wynton Marsalis los invitó a tocar junto a él en el Lincoln Center de Nueva York. Compartieron el escenario con Leo Maslíah, Bibi Ferreira y Kevin Johansen. Su séptimo disco, _Leopoldo Federico & El Arranque_, ganó el premio Carlos Gardel a la Mejor Orquesta de Tango. Los sucesivos recambios en su rica historia de más de 15 años no alteraron la esencia del grupo ni el sello de auténtica calidad que los distingue. Sus integrantes son Camilo Ferrero y Marco Antonio Fernández (bandoneones), Guillermo Rubino y Gustavo Mulé (violines), Martín Vázquez (guitarra), Ariel Rodríguez (piano), Ignacio Varchausky (contrabajo) y Juan Villarreal (voz). En una charla informal con *Cantabile*, algunos contestan y otros soplan al oído para revelarnos ciertos aspectos de una labor, que podemos colocar en el marco de un verdadero historicismo musical porteño.
Cantabile -¿Qué características tiene el tango que hace El Arranque?
Ariel Rodríguez -El nuestro es un tango popular y con personalidad. Siempre buscamos tocar periódicamente y, de ese modo, probar repertorios, recursos musicales, variantes tanguísticas, si así se puede decir. Se descarta muchísimo… Lo que va quedando tiene la fuerza de la aprobación nuestra y del público.
Cantabile -¿Cuánto hay de revisionismo y recuperación de la mística y cuánto de renovación e impronta actual en El Arranque? O si te gusta más, ¿cuánto hay de tradición y cuánto de modernidad?
Martín Vázquez -No estoy seguro de qué cosas exactamente te transforman en "moderno", si bien al momento de escribir la música pensamos en lo que caracteriza a la llamada "escuela decareana". Es probable que pueda hablarse de "tradición" en ese sentido, pues De Caro y Cobián dan origen a Gobbi, Troilo, Pugliese, Salgán, Piazzolla y otros, y es la línea que nos resulta más atractiva. Supongo que esta preferencia se debe a que las combinaciones posibles son muchas más. Pongamos por caso a Salgán: no envejece nunca, continúa sorprendiendo, se resignifica en cada audición. Ahora bien, han surgido propuestas que el mercado define como "renovadoras" o "modernas", pero en los primeros compases queda claro que desconocen el género… Como si dijeran "sea moderno, no estudie el tango" o "estúdielo y será tradicional"; como si fuera posible romper reglas que no se conocen. Pero ¿romperlas es moderno? Es verdad que hay sonidos y discursos propios de una época y hay bastante por hacer en ese aspecto.
Cantabile -Fueron evolucionando hacia temas propios y hacia un estilo más personal… ¿En qué dirías que se basa ese estilo?
Martín Vázquez -En el uso de los elementos que conectan con las figuras que consideramos más interesantes, de modo que, sin ser una copia, pertenecen a ese universo. Quiero decir que dentro del género sentimos más simpatía e identificación con ciertos compositores y orquestas, como las de Alfredo Gobbi, Horacio Salgán u Osvaldo Pugliese, por citar algunos. Estudiamos esos estilos, en algunos casos vimos cómo tocaban ellos mismos, por ejemplo Salgán, Emilio Balcarce, Carlos Paso (bandondeonista de la orquesta de Alfredo Gobbi); y dentro de ese mundo, intentamos desarrollar una visión propia…
Cantabile -El año pasado festejaron los 15 años. ¿Cómo trazarías el camino de El Arranque?
Camilo Ferrero -Sí, ya pasaron 15 años desde nuestro primer concierto como quinteto en Planeta Tango, un boliche de San Telmo que no existe más... Ya empezamos a hablar como gente grande ¿no? En cuanto a momentos más importantes, te puedo nombrar varios: las dos giras a Japón (cada una duró 3 meses), los conciertos con Wynton, el disco de vinilo con Leopoldo, el ciclo de cinco años ininterrumpidos en el Club del Vino... La verdad es que, al repasar la historia del grupo, nos damos cuenta de todas las cosas que hicimos, y de tantas anécdotas que fuimos viviendo, algunas para contar y otras no...
Cantabile: Contame alguna de las que no se pueden contar…
Guillermo Rubino: ¡La mayoría no se puede contar! Dejame pensar… Me acuerdo cuando estuvimos de gira en Alemania en 2006, en pleno mundial de fútbol. Estabamos en Stuttgart, Argentina jugaba con Holanda en otra ciudad y en las plazas de las ciudades transmitían los partidos en pantalla gigante. Fuimos a ver el partido vestidos de celeste y blanco y unos minutos más tarde, nos dimos cuenta de que estábamos rodeados de una marea naranja… ¡Eran miles de holandeses!, la mayoría de ellos con una cerveza en la mano y con cara de pocos amigos. Entonces nos preguntamos: ¿qué pasa si Argentina hace un gol?, ¿lo gritamos? Menos mal que el partido terminó 0 a 0…
Cantabile - De los fundadores creo que quedan solo dos… ¿Cómo se hace para consolidar un grupo con tantos cambios de integrantes?
Camilo Ferrero -Más allá de los nombres, siempre tuvimos bien claro qué es lo que queremos a nivel artístico y humano. Han pasado nombres muy importantes por el grupo y al momento del recambio reconozco que vivimos incertidumbre. Pero fue un mérito del grupo saber ver más allá y continuar con el proyecto artístico.
Cantabile (a Ignacio Varchausky) -¿Es verdad que El Arranque nunca tuvo un director?
Ignacio Varchausky -Yo nunca fui el director, ¡ni lo quiero ser! El tema pasa por la exposición. En mi caso, siempre fui el vocero del grupo, durante más de 10 años fui el manager y productor artístico. A la vez, he interactuado mucho con la prensa por otros proyectos como la Orquesta Escuela de Tango Emilio Balcarce o el Archivo Digital del Tango. Entonces, como me tienen más o menos identificado, muchos suelen concluir que yo soy el director. Me ven hablar y dicen: "Qué buena la orquesta de este pibe". Pero no es así. En un comienzo, el guitarrista Alejandro Schwarz fue lo más parecido a nuestro director, después fue el violinista Ramiro Gallo. El grupo tuvo y tiene distintos arregladores, y si bien todos participamos en el armado de los temas, aquel que trae el arreglo es por lo general quien dirige el ensayo y define buena parte de las pautas interpretativas. Es una labor compartida, esa es la realidad.
Cantabile -Además de integrar la orquesta, realizan otras actividades musicales…
Guillermo Rubino -Todos los integrantes de El Arranque formamos parte de distintas actividades; es parte de la profesión y también ayuda a enriquecer musicalmente al grupo, ya que se combinan distintas ideas musicales. Y va más allá del género: Gustavo es miembro de los primeros violines de la Orquesta Sinfónica Nacional y Marco Antonio toca desde hace mucho tiempo chamamé, ¡y lo hace tan bien que ya forma parte de nuestro repertorio!
Cantabile -¿Cómo funciona el tema de los arreglos y las composiciones?
Guillermo Rubino - Desde hace varios años los arreglos y composiciones de los tangos los hacen miembros de la orquesta: Ariel, Camilo y Martín. Y es muy interesante esta diversidad ya que cada uno -después de mucho trabajo personal- aporta su idea y conocimiento para volcarlo en una pieza musical. En los ensayos, es decir, en la cocina de la cuestión, cada uno aporta lo suyo desde el conocimiento que tiene de su instrumento. Siempre hemos tenido buenos resultados trabajando así, como por ejemplo en el disco que grabamos junto a Leopoldo Federico. Él estaba sorprendido por lo bien que los tres arregladores habían captado su idea compositiva en productos diferentes entre sí.
Cantabile -Con ese disco ganaron el Premio Carlos Gardel…
Guillermo Rubino - Sí, ¡fue una alegría! Ganar una distinción de este tipo siempre es un mimo especial. A lo largo de nuestra carrera hemos tenido la suerte de ganar otros premios, como el Grammy Latino por el álbum en vivo en la Rete Due o el Premio Clarín. Nos hubiese gustado que haya una ceremonia para subir al podio a recibir el premio vestidos de frac, pero no hubo nada de eso, nos enteramos por mail. Ahora nos toca pelearnos para ver quién se queda con la estatuilla…
Cantabile –_Leopoldo Federico & El Arranque_ fue editado también en formato vinilo. ¿Porqué?
Ignacio Varchausky -La edición en vinilo es un gesto poético que tiene que ver con el origen del camino recorrido. Gran parte del tango que escuchamos cuando estudiábamos y nos enamoramos del género lo escuchamos en vinilo. Un buen ejemplo son los discos que el propio Leopoldo grabó en los años 70, un importante material que hoy está completamente descatalogado. Para mí, la música de Leopoldo es en vinilo, por eso esta edición limitada es como tener la máquina del tiempo y usarla para formar parte de esa historia que uno admira. Al mismo tiempo, grabar junto a uno de los músicos más importantes de la historia del tango es un evento extraordinario que amerita una celebración extraordinaria.
Cantabile - Cuidan mucho la estética, la gráfica es muy original … Pienso en el álbum grabado en el auditorio de La Rete Due de Suiza y el Cd _El Arranque, Nuevos_, que contiene una variante del juego de la oca, con avances y retrocesos, y hasta un troquelado de los integrantes. ¿A qué responde este concepto?
Ignacio Varchausky -Como músicos y melómanos que somos, los discos son objetos de deseo, fuentes de felicidad y sabiduría solo comparables a los libros. Un disco es un pequeño mundo. Sentarse a escuchar un disco es siempre un hermoso ritual en el cual la música es lo más importante. Sin embargo, el arte y diseño de un disco son los que completan el universo estético en el cual nos sumergimos cuando escuchamos esa música. Idealmente, el concepto de la gráfica y las decisiones estéticas del arte deberían conspirar para una mejor escucha de la música. En El Arranque siempre hemos dedicado tiempo y cabeza para pensar cómo presentar lo nuestro, cómo hacer para compartir nuestra visión y completar la experiencia de aquel que se compra el disco y escucha lo que tenemos para decir.
Cantabile - El Arranque siempre supo tener cantantes con gran personalidad, como Ariel Ardit y Noelia Moncada. ¿Cómo los eligen?
Guillermo Rubino - No los elegimos, simplemente nos encontramos… El cantor de orquesta de tango es una pieza fundamental dentro del género. A lo largo de la historia han surgido cantores (y figuras populares) muy importantes. Siempre hemos cuidado especialmente este aspecto, nos gusta cierto tipo de canto y cierto tipo de repertorio, en similitud con los temas y la forma de tocar instrumental que tenemos; van de la mano. Ahora estamos con Juan Villarreal, un verdadero talento que se ha sumado a la orquesta hace más de un año.
Cantabile -Aún hoy, después de 16 años de carrera, se los considera jóvenes del tango…
Ariel Rodríguez -Somos de una generación de "nuevos tangueros" por así decirlo. Cuando comenzamos era una novedad esto de ser jóvenes y músicos de tango. Éramos pocos, nos conocíamos prácticamente todos. Se habían encargado de convencer a muchos de que el tango era solo para los viejos. Hoy, sin pudor, un joven va a aprender a bailar, va a escuchar grupos y muchos se dedican profesionalmente. Dejó de ser un hecho aislado, volvió a ser de todos.
Cantabile - Pronto podremos escucharlos…
Guillermo Rubino - Tenemos algunos viajes al exterior y varios conciertos en Buenos Aires, como el que daremos el 25 de agosto en Pilar Golf, donde tocaremos un repertorio que abarca un resumen de varios de nuestros discos. Y nos debemos un disco con Juan Villarreal en la voz, estamos trabajando en eso. Pero como dijo Ignacio anteriormente: nos gusta pensarlo mucho para tratar de lograr un buen producto artístico.


LA MÍSTICA PERDIDA / EL ARRANQUE

Conciertos Pilar Golf
www.pilargolf.com.ar
Sábado 25 de agosto a las 20.30

PROGRAMA 

*Parte I*
_Tema otoñal_ (Enrique Mario Francini)
_Nuevo y vivo (Andrés Linetzky - Ignacio Varchausky)
_La guitarrera (Francisco Bracanti)   
_Milonga de_ mis adioses (Martín Vázquez)
_Amarras_ (Carlos Marchisio - Carmelo Santiago)
_Gime el viento_ (Atilio Bruni - Oscar Rubens)
_Milonguero de_ hoy (Leopoldo Federico)
_El arranque_ (Julio De Caro)

*Parte II* 
_Póker_ (Leopoldo Federico)
_Milonga para don Ángel_ (Leopoldo Federico)
_Insomnios_ (Ariel Rodríguez)
_Almita herida_ (Juan Carlos Cobián - Enrique Cadícamo)
_De barro_ (Homero Manzi - Sebastián Piana)         
_A Ernesto Sábato_ (Leopoldo Federico)
_Remolino_ (Alfredo De Angelis - José Rótulo)
Nacieron en el 96 como una orquesta de jóvenes de 20 años que venían a alumbrar el tango de la edad de oro. Recrearon los sonidos de Pugliese, Gobbi, Troilo y Piazzolla y sacaron su primer disco al año siguiente, apadrinados por Leopoldo Federico y Nelly Omar. Un año más y estaban de gira por Europa y Japón. A su vuelta, Wynton Marsalis los invitó a tocar junto a él en el Lincoln Center de Nueva York. Compartieron el escenario con Leo Maslíah, Bibi Ferreira y Kevin Johansen. Su séptimo disco, _Leopoldo Federico & El Arranque_, ganó el premio Carlos Gardel a la Mejor Orquesta de Tango. Los sucesivos recambios en su rica historia de más de 15 años no alteraron la esencia del grupo ni el sello de auténtica calidad que los distingue. Sus integrantes son Camilo Ferrero y Marco Antonio Fernández (bandoneones), Guillermo Rubino y Gustavo Mulé (violines), Martín Vázquez (guitarra), Ariel Rodríguez (piano), Ignacio Varchausky (contrabajo) y Juan Villarreal (voz). En una charla informal con *Cantabile*, algunos contestan y otros soplan al oído para revelarnos ciertos aspectos de una labor, que podemos colocar en el marco de un verdadero historicismo musical porteño.
Cantabile -¿Qué características tiene el tango que hace El Arranque?
Ariel Rodríguez -El nuestro es un tango popular y con personalidad. Siempre buscamos tocar periódicamente y, de ese modo, probar repertorios, recursos musicales, variantes tanguísticas, si así se puede decir. Se descarta muchísimo… Lo que va quedando tiene la fuerza de la aprobación nuestra y del público.
Cantabile -¿Cuánto hay de revisionismo y recuperación de la mística y cuánto de renovación e impronta actual en El Arranque? O si te gusta más, ¿cuánto hay de tradición y cuánto de modernidad?
Martín Vázquez -No estoy seguro de qué cosas exactamente te transforman en "moderno", si bien al momento de escribir la música pensamos en lo que caracteriza a la llamada "escuela decareana". Es probable que pueda hablarse de "tradición" en ese sentido, pues De Caro y Cobián dan origen a Gobbi, Troilo, Pugliese, Salgán, Piazzolla y otros, y es la línea que nos resulta más atractiva. Supongo que esta preferencia se debe a que las combinaciones posibles son muchas más. Pongamos por caso a Salgán: no envejece nunca, continúa sorprendiendo, se resignifica en cada audición. Ahora bien, han surgido propuestas que el mercado define como "renovadoras" o "modernas", pero en los primeros compases queda claro que desconocen el género… Como si dijeran "sea moderno, no estudie el tango" o "estúdielo y será tradicional"; como si fuera posible romper reglas que no se conocen. Pero ¿romperlas es moderno? Es verdad que hay sonidos y discursos propios de una época y hay bastante por hacer en ese aspecto.
Cantabile -Fueron evolucionando hacia temas propios y hacia un estilo más personal… ¿En qué dirías que se basa ese estilo?
Martín Vázquez -En el uso de los elementos que conectan con las figuras que consideramos más interesantes, de modo que, sin ser una copia, pertenecen a ese universo. Quiero decir que dentro del género sentimos más simpatía e identificación con ciertos compositores y orquestas, como las de Alfredo Gobbi, Horacio Salgán u Osvaldo Pugliese, por citar algunos. Estudiamos esos estilos, en algunos casos vimos cómo tocaban ellos mismos, por ejemplo Salgán, Emilio Balcarce, Carlos Paso (bandondeonista de la orquesta de Alfredo Gobbi); y dentro de ese mundo, intentamos desarrollar una visión propia…
Cantabile -El año pasado festejaron los 15 años. ¿Cómo trazarías el camino de El Arranque?
Camilo Ferrero -Sí, ya pasaron 15 años desde nuestro primer concierto como quinteto en Planeta Tango, un boliche de San Telmo que no existe más... Ya empezamos a hablar como gente grande ¿no? En cuanto a momentos más importantes, te puedo nombrar varios: las dos giras a Japón (cada una duró 3 meses), los conciertos con Wynton, el disco de vinilo con Leopoldo, el ciclo de cinco años ininterrumpidos en el Club del Vino... La verdad es que, al repasar la historia del grupo, nos damos cuenta de todas las cosas que hicimos, y de tantas anécdotas que fuimos viviendo, algunas para contar y otras no...
Cantabile: Contame alguna de las que no se pueden contar…
Guillermo Rubino: ¡La mayoría no se puede contar! Dejame pensar… Me acuerdo cuando estuvimos de gira en Alemania en 2006, en pleno mundial de fútbol. Estabamos en Stuttgart, Argentina jugaba con Holanda en otra ciudad y en las plazas de las ciudades transmitían los partidos en pantalla gigante. Fuimos a ver el partido vestidos de celeste y blanco y unos minutos más tarde, nos dimos cuenta de que estábamos rodeados de una marea naranja… ¡Eran miles de holandeses!, la mayoría de ellos con una cerveza en la mano y con cara de pocos amigos. Entonces nos preguntamos: ¿qué pasa si Argentina hace un gol?, ¿lo gritamos? Menos mal que el partido terminó 0 a 0…
Cantabile - De los fundadores creo que quedan solo dos… ¿Cómo se hace para consolidar un grupo con tantos cambios de integrantes?
Camilo Ferrero -Más allá de los nombres, siempre tuvimos bien claro qué es lo que queremos a nivel artístico y humano. Han pasado nombres muy importantes por el grupo y al momento del recambio reconozco que vivimos incertidumbre. Pero fue un mérito del grupo saber ver más allá y continuar con el proyecto artístico.
Cantabile (a Ignacio Varchausky) -¿Es verdad que El Arranque nunca tuvo un director?
Ignacio Varchausky -Yo nunca fui el director, ¡ni lo quiero ser! El tema pasa por la exposición. En mi caso, siempre fui el vocero del grupo, durante más de 10 años fui el manager y productor artístico. A la vez, he interactuado mucho con la prensa por otros proyectos como la Orquesta Escuela de Tango Emilio Balcarce o el Archivo Digital del Tango. Entonces, como me tienen más o menos identificado, muchos suelen concluir que yo soy el director. Me ven hablar y dicen: "Qué buena la orquesta de este pibe". Pero no es así. En un comienzo, el guitarrista Alejandro Schwarz fue lo más parecido a nuestro director, después fue el violinista Ramiro Gallo. El grupo tuvo y tiene distintos arregladores, y si bien todos participamos en el armado de los temas, aquel que trae el arreglo es por lo general quien dirige el ensayo y define buena parte de las pautas interpretativas. Es una labor compartida, esa es la realidad.
Cantabile -Además de integrar la orquesta, realizan otras actividades musicales…
Guillermo Rubino -Todos los integrantes de El Arranque formamos parte de distintas actividades; es parte de la profesión y también ayuda a enriquecer musicalmente al grupo, ya que se combinan distintas ideas musicales. Y va más allá del género: Gustavo es miembro de los primeros violines de la Orquesta Sinfónica Nacional y Marco Antonio toca desde hace mucho tiempo chamamé, ¡y lo hace tan bien que ya forma parte de nuestro repertorio!
Cantabile -¿Cómo funciona el tema de los arreglos y las composiciones?
Guillermo Rubino - Desde hace varios años los arreglos y composiciones de los tangos los hacen miembros de la orquesta: Ariel, Camilo y Martín. Y es muy interesante esta diversidad ya que cada uno -después de mucho trabajo personal- aporta su idea y conocimiento para volcarlo en una pieza musical. En los ensayos, es decir, en la cocina de la cuestión, cada uno aporta lo suyo desde el conocimiento que tiene de su instrumento. Siempre hemos tenido buenos resultados trabajando así, como por ejemplo en el disco que grabamos junto a Leopoldo Federico. Él estaba sorprendido por lo bien que los tres arregladores habían captado su idea compositiva en productos diferentes entre sí.
Cantabile -Con ese disco ganaron el Premio Carlos Gardel…
Guillermo Rubino - Sí, ¡fue una alegría! Ganar una distinción de este tipo siempre es un mimo especial. A lo largo de nuestra carrera hemos tenido la suerte de ganar otros premios, como el Grammy Latino por el álbum en vivo en la Rete Due o el Premio Clarín. Nos hubiese gustado que haya una ceremonia para subir al podio a recibir el premio vestidos de frac, pero no hubo nada de eso, nos enteramos por mail. Ahora nos toca pelearnos para ver quién se queda con la estatuilla…
Cantabile –_Leopoldo Federico & El Arranque_ fue editado también en formato vinilo. ¿Porqué?
Ignacio Varchausky -La edición en vinilo es un gesto poético que tiene que ver con el origen del camino recorrido. Gran parte del tango que escuchamos cuando estudiábamos y nos enamoramos del género lo escuchamos en vinilo. Un buen ejemplo son los discos que el propio Leopoldo grabó en los años 70, un importante material que hoy está completamente descatalogado. Para mí, la música de Leopoldo es en vinilo, por eso esta edición limitada es como tener la máquina del tiempo y usarla para formar parte de esa historia que uno admira. Al mismo tiempo, grabar junto a uno de los músicos más importantes de la historia del tango es un evento extraordinario que amerita una celebración extraordinaria.
Cantabile - Cuidan mucho la estética, la gráfica es muy original … Pienso en el álbum grabado en el auditorio de La Rete Due de Suiza y el Cd _El Arranque, Nuevos_, que contiene una variante del juego de la oca, con avances y retrocesos, y hasta un troquelado de los integrantes. ¿A qué responde este concepto?
Ignacio Varchausky -Como músicos y melómanos que somos, los discos son objetos de deseo, fuentes de felicidad y sabiduría solo comparables a los libros. Un disco es un pequeño mundo. Sentarse a escuchar un disco es siempre un hermoso ritual en el cual la música es lo más importante. Sin embargo, el arte y diseño de un disco son los que completan el universo estético en el cual nos sumergimos cuando escuchamos esa música. Idealmente, el concepto de la gráfica y las decisiones estéticas del arte deberían conspirar para una mejor escucha de la música. En El Arranque siempre hemos dedicado tiempo y cabeza para pensar cómo presentar lo nuestro, cómo hacer para compartir nuestra visión y completar la experiencia de aquel que se compra el disco y escucha lo que tenemos para decir.
Cantabile - El Arranque siempre supo tener cantantes con gran personalidad, como Ariel Ardit y Noelia Moncada. ¿Cómo los eligen?
Guillermo Rubino - No los elegimos, simplemente nos encontramos… El cantor de orquesta de tango es una pieza fundamental dentro del género. A lo largo de la historia han surgido cantores (y figuras populares) muy importantes. Siempre hemos cuidado especialmente este aspecto, nos gusta cierto tipo de canto y cierto tipo de repertorio, en similitud con los temas y la forma de tocar instrumental que tenemos; van de la mano. Ahora estamos con Juan Villarreal, un verdadero talento que se ha sumado a la orquesta hace más de un año.
Cantabile -Aún hoy, después de 16 años de carrera, se los considera jóvenes del tango…
Ariel Rodríguez -Somos de una generación de "nuevos tangueros" por así decirlo. Cuando comenzamos era una novedad esto de ser jóvenes y músicos de tango. Éramos pocos, nos conocíamos prácticamente todos. Se habían encargado de convencer a muchos de que el tango era solo para los viejos. Hoy, sin pudor, un joven va a aprender a bailar, va a escuchar grupos y muchos se dedican profesionalmente. Dejó de ser un hecho aislado, volvió a ser de todos.
Cantabile - Pronto podremos escucharlos…
Guillermo Rubino - Tenemos algunos viajes al exterior y varios conciertos en Buenos Aires, como el que daremos el 25 de agosto en Pilar Golf, donde tocaremos un repertorio que abarca un resumen de varios de nuestros discos. Y nos debemos un disco con Juan Villarreal en la voz, estamos trabajando en eso. Pero como dijo Ignacio anteriormente: nos gusta pensarlo mucho para tratar de lograr un buen producto artístico.


LA MÍSTICA PERDIDA / EL ARRANQUE

Conciertos Pilar Golf
www.pilargolf.com.ar
Sábado 25 de agosto a las 20.30

PROGRAMA 

*Parte I*
_Tema otoñal_ (Enrique Mario Francini)
_Nuevo y vivo_ (Andrés Linetzky - Ignacio Varchausky)
_La guitarrera_ (Francisco Bracanti)   
_Milonga de_ mis adioses (Martín Vázquez)
_Amarras_ (Carlos Marchisio - Carmelo Santiago)
_Gime el viento_ (Atilio Bruni - Oscar Rubens)
_Milonguero de_ hoy (Leopoldo Federico)
_El arranque_ (Julio De Caro)

*Parte II* 
_Póker_ (Leopoldo Federico)
_Milonga para don Ángel_ (Leopoldo Federico)
_Insomnios_ (Ariel Rodríguez)
_Almita herida_ (Juan Carlos Cobián - Enrique Cadícamo)
_De barro_ (Homero Manzi - Sebastián Piana)         
_A Ernesto Sábato_ (Leopoldo Federico)
_Remolino_ (Alfredo De Angelis - José Rótulo)