Sorpresas y escepticismo contra las convenciones de la ópera
En medio del misterio que todavía rodea a la temporada 2011 del Teatro Colón días antes de la fecha prevista para el anuncio de los títulos Cantabile dialogó con el suizo Baldur Brönnimann. Se trata del director musical a cargo de la producción que en calidad de estreno iniciará las actividades el próximo martes 29 de marzo con sucesivas funciones los días 1 3 5 y 8 de abril.

La combinación de _Le Grand Macabre_ de Ligeti y La Fura dels Baus promete, en el reencuentro con el público, generar un impacto no sólo auditivo sino también visual en la inauguración de la temporada 2011. Desde Bogotá -donde transcurre quince semanas al año dirigiendo la Orquesta Nacional de Colombia-, Brönnimann presenta la obra desde distintos aspectos. Considera que es un buen momento para la música contemporánea y que el público del mundo está más libre de preconceptos frente a la diversidad de estilos. Con ese espíritu llega por primera vez a la Argentina.

_Es una apuesta fuerte, por parte del Teatro Colón, inaugurar su temporada lírica con una ópera moderna y una puesta escénica de la cual se espera un gran impacto. ¿Cómo presentaría esta obra poco conocida?_
Ligeti -uno de los compositores más relevantes de la segunda mitad del siglo XX- escribió originalmente esta ópera en el año 1978 y luego la revisó unos veinte años más tarde. Lo que hace, es jugar con algunas de las convenciones del género y del teatro musical, buscando una perspectiva más moderna. La historia trata del fin del mundo o, en realidad, de un hombre que dice que ha llegado el fin del mundo y que es él mismo quién va a destruirlo. A partir de esa declaración aparece la gente que le cree, la que no le cree y los otros a los que no les importa nada. Al final, cuando llega la medianoche y el momento en que, según él, debería terminarse todo, está tan ebrio que no es capaz de darse cuenta si de verdad el mundo ha terminado o es que sólo él está tan ebrio que no sabe lo que sucedió. El sentido del relato está en la idea de que con las grandes ideologías, con las dictaduras y las grandilocuentes palabras de la política, la humanidad ha creído en mentiras. Ligeti nació y creció durante el fascismo y luego vivió con el comunismo. Fue un hombre que descreía de las ideologías y los grandes discursos.

_¿Diría que juega a parodiar el género de la ópera? ¿Hay una intencionalidad de provocación en el compositor?_
Creo, ante todo, que es una ópera moderna y lo es por el hecho de que Ligeti eligió un tema de su tiempo. Ninguna historia de amor, ningún drama histórico, sino las preocupaciones de su propia época. Ligeti quiso ver el género con los ojos de su propia actualidad. Sí diría que la desconfianza que siente frente a la grandilocuencia (ya sea en la política o en el arte), tiene mucho que ver con la propia magnificencia del género y en ese sentido sí hay ironía. Creo, en efecto, que ésta es una obra que sacude al público. Es provocativa a la manera de una sátira, por los guiños de humor, por los caracteres….Pero también, respecto de la ópera tradicional, hay algo aquí que va más allá de los sentimientos. En síntesis, la definiría como una obra del grotesco.

_¿Cuál es el mensaje que subyace en *Le Grand Macabre?*_
Diría que la idea detrás de la historia, es el escepticismo. Ligeti fue un hombre muy individualista que no siguió escuelas ni se adhirió a ningún grupo estilístico. Siguió su propio camino y era reacio a aceptar para sí las convicciones de los demás. Creo que esa personalidad es el producto de una vida personal: ha vivido demasiado fascismo y demasiado comunismo, y ha sobrevivido a la muerte de su familia en los campos de concentración [N.R: en 1944 su padre y su hermano fueron asesinados y su madre sobrevivió en Auschwitz]. Creo que para el público tradicional de la ópera, es una obra que básicamente cuestiona las convenciones.

_¿Cómo tradujo a la música ese contenido teatral?_
Ligeti ha escrito muchos tipos de música a lo largo de su vida y empleó los más diversos estilos de acuerdo a los efectos teatrales que buscaba en cada una de sus creaciones. Aquí, por ejemplo, el preludio-obertura es una fanfarria para doce bocinas (de automóviles). Lo que hay detrás de esa idea, que suena extraña, es la sonoridad de Monteverdi con los vientos antiguos un poco desafinados… Es el estilo de Monteverdi pero con instrumentos diferentes y un lenguaje moderno.

_¿Qué distingue a Ligeti de otros compositores modernos?_
Fue un posmoderno que utilizaba muchos estilos y fue el primero en hacerlo así. Utilizaba todo lo que estaba en la historia, asimilado a su propio lenguaje, como en el preludio: la idea viene de Monteverdi, pero el resultado suena a Ligeti.

_¿Qué sonoridad ha desarrollado para expresar esa mezcla de pesimismo y grotesco?_
Se destaca la percusión. Hay relojes, platos que se rompen… hay de todo lo que uno puede imaginar en sonidos de percusión. Musicalmente es una obra muy elaborada que no se queda sólo en la provocación. Hay muchísimos colores. El lenguaje es directo y teatral, pero hay también momentos expresivos y melódicos.

_¿Cómo es el trabajo del director?_
Es complejo por varios motivos. Uno de ellos: la continuidad y la cantidad de elementos fuera de escena. La sensación que nos da Ligeti, es que compuso la obra como un niño en una juguetería. Utilizó todo lo que se le ocurrió hacer en un teatro, lo que se le ocurrió con los instrumentos y las voces. Para el director es un trabajo que inspira y divierte a la vez.

_¿Cómo ve el panorama de la música contemporánea en la actualidad?_
Los campos que hoy más crecen dentro de la música, son precisamente la música contemporánea y la música antigua. Comparando con el nivel que se tenía hace unos veinte años, el público de la música contemporánea es hoy mucho más importante. El panorama ha cambiado mucho. Creo que la música resulta más asequible y que hay mayor diversidad estilística.


! Le Grand Macabre
Ópera en dos actos de György Ligeti, con libreto de Michael Meschke con la colaboración del autor, sobre _La balade du Grand Macabre_, de Michel de Ghelderode.
Estreno: Estocolmo, Teatro Real, 12 de abril de 1978 (versión definitiva: 1996).
Teatro Colón, 29 de marzo, 1°, 3, 5 y 8 de abril (estreno argentino).
www.teatrocolon.org.ar
Dirección musical: Baldur Brönnimann.
Versión escénica de La Fura dels Baus.
La combinación de _Le Grand Macabre_ de Ligeti y La Fura dels Baus promete, en el reencuentro con el público, generar un impacto no sólo auditivo sino también visual en la inauguración de la temporada 2011. Desde Bogotá -donde transcurre quince semanas al año dirigiendo la Orquesta Nacional de Colombia-, Brönnimann presenta la obra desde distintos aspectos. Considera que es un buen momento para la música contemporánea y que el público del mundo está más libre de preconceptos frente a la diversidad de estilos. Con ese espíritu llega por primera vez a la Argentina.

_Es una apuesta fuerte, por parte del Teatro Colón, inaugurar su temporada lírica con una ópera moderna y una puesta escénica de la cual se espera un gran impacto. ¿Cómo presentaría esta obra poco conocida?_
Ligeti -uno de los compositores más relevantes de la segunda mitad del siglo XX- escribió originalmente esta ópera en el año 1978 y luego la revisó unos veinte años más tarde. Lo que hace, es jugar con algunas de las convenciones del género y del teatro musical, buscando una perspectiva más moderna. La historia trata del fin del mundo o, en realidad, de un hombre que dice que ha llegado el fin del mundo y que es él mismo quién va a destruirlo. A partir de esa declaración aparece la gente que le cree, la que no le cree y los otros a los que no les importa nada. Al final, cuando llega la medianoche y el momento en que, según él, debería terminarse todo, está tan ebrio que no es capaz de darse cuenta si de verdad el mundo ha terminado o es que sólo él está tan ebrio que no sabe lo que sucedió. El sentido del relato está en la idea de que con las grandes ideologías, con las dictaduras y las grandilocuentes palabras de la política, la humanidad ha creído en mentiras. Ligeti nació y creció durante el fascismo y luego vivió con el comunismo. Fue un hombre que descreía de las ideologías y los grandes discursos.

_¿Diría que juega a parodiar el género de la ópera? ¿Hay una intencionalidad de provocación en el compositor?_
Creo, ante todo, que es una ópera moderna y lo es por el hecho de que Ligeti eligió un tema de su tiempo. Ninguna historia de amor, ningún drama histórico, sino las preocupaciones de su propia época. Ligeti quiso ver el género con los ojos de su propia actualidad. Sí diría que la desconfianza que siente frente a la grandilocuencia (ya sea en la política o en el arte), tiene mucho que ver con la propia magnificencia del género y en ese sentido sí hay ironía. Creo, en efecto, que ésta es una obra que sacude al público. Es provocativa a la manera de una sátira, por los guiños de humor, por los caracteres….Pero también, respecto de la ópera tradicional, hay algo aquí que va más allá de los sentimientos. En síntesis, la definiría como una obra del grotesco.

_¿Cuál es el mensaje que subyace en *Le Grand Macabre?*_
Diría que la idea detrás de la historia, es el escepticismo. Ligeti fue un hombre muy individualista que no siguió escuelas ni se adhirió a ningún grupo estilístico. Siguió su propio camino y era reacio a aceptar para sí las convicciones de los demás. Creo que esa personalidad es el producto de una vida personal: ha vivido demasiado fascismo y demasiado comunismo, y ha sobrevivido a la muerte de su familia en los campos de concentración [N.R: en 1944 su padre y su hermano fueron asesinados y su madre sobrevivió en Auschwitz]. Creo que para el público tradicional de la ópera, es una obra que básicamente cuestiona las convenciones.

_¿Cómo tradujo a la música ese contenido teatral?_
Ligeti ha escrito muchos tipos de música a lo largo de su vida y empleó los más diversos estilos de acuerdo a los efectos teatrales que buscaba en cada una de sus creaciones. Aquí, por ejemplo, el preludio-obertura es una fanfarria para doce bocinas (de automóviles). Lo que hay detrás de esa idea, que suena extraña, es la sonoridad de Monteverdi con los vientos antiguos un poco desafinados… Es el estilo de Monteverdi pero con instrumentos diferentes y un lenguaje moderno.

_¿Qué distingue a Ligeti de otros compositores modernos?_
Fue un posmoderno que utilizaba muchos estilos y fue el primero en hacerlo así. Utilizaba todo lo que estaba en la historia, asimilado a su propio lenguaje, como en el preludio: la idea viene de Monteverdi, pero el resultado suena a Ligeti.

_¿Qué sonoridad ha desarrollado para expresar esa mezcla de pesimismo y grotesco?_
Se destaca la percusión. Hay relojes, platos que se rompen… hay de todo lo que uno puede imaginar en sonidos de percusión. Musicalmente es una obra muy elaborada que no se queda sólo en la provocación. Hay muchísimos colores. El lenguaje es directo y teatral, pero hay también momentos expresivos y melódicos.

_¿Cómo es el trabajo del director?_
Es complejo por varios motivos. Uno de ellos: la continuidad y la cantidad de elementos fuera de escena. La sensación que nos da Ligeti, es que compuso la obra como un niño en una juguetería. Utilizó todo lo que se le ocurrió hacer en un teatro, lo que se le ocurrió con los instrumentos y las voces. Para el director es un trabajo que inspira y divierte a la vez.

_¿Cómo ve el panorama de la música contemporánea en la actualidad?_
Los campos que hoy más crecen dentro de la música, son precisamente la música contemporánea y la música antigua. Comparando con el nivel que se tenía hace unos veinte años, el público de la música contemporánea es hoy mucho más importante. El panorama ha cambiado mucho. Creo que la música resulta más asequible y que hay mayor diversidad estilística.


Le Grand Macabre

Ópera en dos actos de György Ligeti, con libreto de Michael Meschke con la colaboración del autor, sobre _La balade du Grand Macabre_, de Michel de Ghelderode.
Estreno: Estocolmo, Teatro Real, 12 de abril de 1978 (versión definitiva: 1996).
Teatro Colón, 29 de marzo, 1°, 3, 5 y 8 de abril (estreno argentino).
www.teatrocolon.org.ar
Dirección musical: Baldur Brönnimann.
Versión escénica de La Fura dels Baus.