Virginia Tola: 10 años de puro crecimiento
Luego de haber participado en la reapertura del Teatro Colón la soprano volverá a presentarse en esta sala como Donna Elvira en Don Giovanni. En agosto ofrecerá un recital en Conciertos Pilar Golf.

No es novedad decir que en la soprano Virginia Tola se unen su amor por la música, su calidad vocal, su juventud y su belleza. Nacida en 1976, a los ocho años ya participaba de las actividades del Coro Municipal de su ciudad natal Santo Tomé (Santa Fé), donde en 1992 hizo su debut con el Hada del Rocío en una versión para niños de _Hänsel y Gretel_. En 1997 obtuvo una beca de la Fundación Teatro Colón para continuar sus estudios de canto lírico. Y con 22 años debutó en el primer coliseo, con un pequeño rol (una joven) en el estreno mundial de la ópera _Don Juan_ del argentino Juan Carlos Zorzi.
Se graduó en el Instituto Superior de Arte del Teatro Colón y los premios obtenidos en la Competición Internacional Reina Sonja de Noruega, en 1999, y el del público, a la zarzuela y el Lloyd Rigle, del Concurso Operalia 2000, abrieron el camino internacional de la santafesina.
Desde entonces actuó en las óperas de Washington, Los Ángeles, Roma, Turín, Bordeaux, Oslo, Klagenfurt, Amsterdam y Montecarlo; en el Teatro Real de Madrid, en el Teatro Lírico de Cagliari, en el Teatro Verdi de Trieste, en el Teatro Real de Wallonia (Lieja), en la Monnaie (Bruselas), en La Maestranza de Sevilla, en el Palau de las Arts Reina Sofía de Valencia, en el Festival de Bregenz (Austria) y en nuestros Avenida, Círculo de Rosario, Argentino de La Plata y Colón.
Sus giras de conciertos por Europa, Asia y América con el tenor Plácido Domingo ya son un clásico y en su repertorio encontramos, entre otras, a Mimí, Micaela, Antonia, Donna Elvira, Alice Ford, Luisa Miller, Fiordiligi, Violetta, Rosina, Nedda, Valencienne, Desdémona, Euridice, Margarita y Lauretta.
Le tocó ser la soprano que reinauguró el Colón con _La bohème_ y a esto le sigue su participación en el _Don Giovanni_ para el mismo teatro. En agosto ofrecerá un concierto en el ciclo de Pilar Golf.
*- ¿Qué balance hacés de estos diez años de carrera?*
- Desde el Reina Sonja de 1999 hay muchos aspectos que han cambiado. Fueron diez años de puro crecimiento, sé manejarme en un teatro y cómo trabajar. Tuve que aprender perfectamente el inglés y el italiano, y adquirí experiencia en el escenario, incorporé nuevas técnicas de actuación… Me fui asentando y ahora canto mucho más relajada, voy al escenario casi sin nervios, sin embargo antes me asaltaban desde el día anterior. Todo fluye en mí en forma más natural. Incorporé muchos roles aunque he sido muy medida en eso, ya que trato de no incorporar demasiados en el mismo año, y si apunto a un rol busco adquirir la mayor experiencia en él. Tengo una maestra en Estados Unidos hace tres años y continúo buscando mi propia técnica -para ser una especie de maestra de mi propia voz- y creo que avancé mucho en los filados y pianos. Uso más los colores vocales y hasta algún _parlato_ expresivo cuando lo creo necesario. Me siento segura de mis herramientas técnicas, disfruto de mi voz y hasta me doy el lujo de conocer las ciudades en dónde estoy, cuando que antes mi vida eran los hoteles y el teatro. Como ya dije adquirí confianza y seguridad, y hago un muy buen balance de este período.
*- ¿Cómo fue tu último año?*
- El año pasado entré más en el repertorio que quiero hacer en el futuro, que se basa fundamentalmente en Mozart y Verdi, sin concentrarme en el verismo aunque me sienta muy cómoda con Mimí, por ejemplo. Soy una soprano lírica y por eso, sumada mi apariencia física, me han llamado muchísimo para interpretar a Micaela y Mimí. En los primeros años de carrera uno no elige tanto lo que hace sino que eligen los teatros. Pero el _belcanto_ es una asignatura pendiente y también quiero dedicarme a Mozart, buscando siempre nuevos matices y colores en mi interpretación.
*- ¿Qué significó para vos reabrir el Colón?*
- Fue un gran honor, una tremenda responsabilidad y una felicidad inmensa desde el momento en que Pedro Pablo García Caffi me lo propuso. Sabía que era una privilegiada por ese compromiso pero que, también, tendría puestas todas las miradas en mi trabajo. Hay muchos grandes artistas que podrían haber estado en mi lugar pero Dios quiso que fuera yo. Di lo mejor de mí y puse toda mi fuerza. Creo que esta Mimí es una de las más logradas en mi carrera y me siento muy feliz, y aclaro que llevo sesenta funciones de _La bohème_. En las primeras experiencias mis nervios hacían que fuera al escenario con la partitura en la mano y no es que no la supiera, era mi inseguridad… Hoy la interpreto plenamente segura, disfrutando cada palabra y cada sensación, con la posibilidad de trazar una evolución y un crecimiento del personaje del principio al fin de la ópera. Creo que me voy a dar cuenta del honor que fue reabrir el Colón con el paso del tiempo.
*- ¿Cómo se procesa una emoción semejante?*
- Me emocioné mucho en la primera función pero no me puedo quedar llorando porque si no, no puedo cantar. Hay que tener mucho autoconocimiento y concentración. No me emociono con el personaje sino que yo soy el personaje. No lloro cuando muere Mimí sino que siento que estoy muriendo, trato de llegar con cada color para que la emoción del personaje llegue al público.
*- ¿Qué podés decir de tu Donna Elvira?*
- A Mozart lo amo, ayuda a cantar, te enseña y es un bálsamo para la voz. Trato de salirme de todas las grabaciones, de la historia y de las tradiciones y ser lo más fiel a la partitura, ya que es lo único que nos queda del compositor. Intento no copiar y buscar mi propia interpretación. El recitativo en Mozart es importantísimo, pues es la acción, busco el matiz de cada palabra y su intención. Me encanta por todo el teatro que tiene adentro, no es una música aburrida como se pensaba hace unos años. Canté Donna Elvira en Sevilla, es un personaje muy temperamental que viene en son de venganza y a tratar de desenmascarar a Don Giovanni, pero también es muy enamoradiza y visceral.
*- ¿Qué nos podés contar de tu futuro concierto en Pilar Golf?*
- Lo de Pilar Golf era una asignatura pendiente para mí. Hace cinco años que tenemos ganas de organizar el concierto pero mis compromisos me lo impedían. Voy a cantar arias de óperas italianas y francesas y canciones españolas. Repito, de alguna manera, el esquema que hacemos con Plácido una primare parte de arias conocidas y una segunda muy española. Algo que hace que el público realmente se encienda cuando hacemos los recitales para una audiencia hispano parlante. Es un programa hermoso y ya probado por su efectividad. Me encanta la inmediatez de la relación con el público que se puede lograr en ese auditorio.
*- Luego seguís con los recitales con Plácido Domingo.*
- Por mis compromisos, este año puedo participar sólo en uno, en Arabia. Siempre hacemos en la primera parte arias conocidas de ópera y en la segunda algo más popular con opereta y zarzuela. Con él me presenté en México, Caracas, Washington, Los Ángeles, La Haya, Benidorm, Trondheim, Sonderborg, Taipei, Granada, Barcelona, Lisboa, Quebec, Moscú, Astana, Halem, San Antonio, Guadalajara, Shanghai y muchas más. Luego de eso abriré la temporada de la ópera de Varsovia con _Las bodas de Fígaro_ y continúo con Verdi y Mozart.

Don Giovanni
Ópera en dos actos de Wolfgang A. Mozart
13, 16, 20 y 23 de julio a las 20; 18 y 25 de julio a las 17
Teatro Colón
www.teatrocolon.org.ar
Director musical: John Neschling
Puesta en escena: Michael Hampe (producción del Teatro Municipal de Santiago de Chile)
Con Virginia Tola, Norah Amsellem, Eliana Bayón, John Tessier, Juan Gatell, Eduardo Chama, Ernesto Morillo.

Virginia Tola (soprano)
14 de agosto a las 20.30
Conciertos Pilar Golf
www.pilargolf.com.ar
“Emociones únicas” (arias de ópera y canciones españolas).
Con Jorge Ugartamendía (piano)

No es novedad decir que en la soprano Virginia Tola se unen su amor por la música, su calidad vocal, su juventud y su belleza. Nacida en 1976, a los ocho años ya participaba de las actividades del Coro Municipal de su ciudad natal Santo Tomé (Santa Fé), donde en 1992 hizo su debut con el Hada del Rocío en una versión para niños de _Hänsel y Gretel_. En 1997 obtuvo una beca de la Fundación Teatro Colón para continuar sus estudios de canto lírico. Y con 22 años debutó en el primer coliseo, con un pequeño rol (una joven) en el estreno mundial de la ópera _Don Juan_ del argentino Juan Carlos Zorzi.

Se graduó en el Instituto Superior de Arte del Teatro Colón y los premios obtenidos en la Competición Internacional Reina Sonja de Noruega, en 1999, y el del público, a la zarzuela y el Lloyd Rigle, del Concurso Operalia 2000, abrieron el camino internacional de la santafesina.
Desde entonces actuó en las óperas de Washington, Los Ángeles, Roma, Turín, Bordeaux, Oslo, Klagenfurt, Amsterdam y Montecarlo; en el Teatro Real de Madrid, en el Teatro Lírico de Cagliari, en el Teatro Verdi de Trieste, en el Teatro Real de Wallonia (Lieja), en la Monnaie (Bruselas), en La Maestranza de Sevilla, en el Palau de las Arts Reina Sofía de Valencia, en el Festival de Bregenz (Austria) y en nuestros Avenida, Círculo de Rosario, Argentino de La Plata y Colón.

Sus giras de conciertos por Europa, Asia y América con el tenor Plácido Domingo ya son un clásico y en su repertorio encontramos, entre otras, a Mimí, Micaela, Antonia, Donna Elvira, Alice Ford, Luisa Miller, Fiordiligi, Violetta, Rosina, Nedda, Valencienne, Desdémona, Euridice, Margarita y Lauretta.

Le tocó ser la soprano que reinauguró el Colón con _La bohème_ y a esto le sigue su participación en el _Don Giovanni_ para el mismo teatro. En agosto ofrecerá un concierto en el ciclo de Pilar Golf.

*-¿Qué balance hacés de estos diez años de carrera?*
-Desde el Reina Sonja de 1999 hay muchos aspectos que han cambiado. Fueron diez años de puro crecimiento, sé manejarme en un teatro y cómo trabajar. Tuve que aprender perfectamente el inglés y el italiano, y adquirí experiencia en el escenario, incorporé nuevas técnicas de actuación… Me fui asentando y ahora canto mucho más relajada, voy al escenario casi sin nervios, sin embargo antes me asaltaban desde el día anterior. Todo fluye en mí en forma más natural. Incorporé muchos roles aunque he sido muy medida en eso, ya que trato de no incorporar demasiados en el mismo año, y si apunto a un rol busco adquirir la mayor experiencia en él. Tengo una maestra en Estados Unidos hace tres años y continúo buscando mi propia técnica -para ser una especie de maestra de mi propia voz- y creo que avancé mucho en los filados y pianos. Uso más los colores vocales y hasta algún _parlato_ expresivo cuando lo creo necesario. Me siento segura de mis herramientas técnicas, disfruto de mi voz y hasta me doy el lujo de conocer las ciudades en dónde estoy, cuando que antes mi vida eran los hoteles y el teatro. Como ya dije adquirí confianza y seguridad, y hago un muy buen balance de este período.

*-¿Cómo fue tu último año?*
-El año pasado entré más en el repertorio que quiero hacer en el futuro, que se basa fundamentalmente en Mozart y Verdi, sin concentrarme en el verismo aunque me sienta muy cómoda con Mimí, por ejemplo. Soy una soprano lírica y por eso, sumada mi apariencia física, me han llamado muchísimo para interpretar a Micaela y Mimí. En los primeros años de carrera uno no elige tanto lo que hace sino que eligen los teatros. Pero el _belcanto_ es una asignatura pendiente y también quiero dedicarme a Mozart, buscando siempre nuevos matices y colores en mi interpretación.

*-¿Qué significó para vos reabrir el Colón?*
-Fue un gran honor, una tremenda responsabilidad y una felicidad inmensa desde el momento en que Pedro Pablo García Caffi me lo propuso. Sabía que era una privilegiada por ese compromiso pero que, también, tendría puestas todas las miradas en mi trabajo. Hay muchos grandes artistas que podrían haber estado en mi lugar pero Dios quiso que fuera yo. Di lo mejor de mí y puse toda mi fuerza. Creo que esta Mimí es una de las más logradas en mi carrera y me siento muy feliz, y aclaro que llevo sesenta funciones de _La bohème_. En las primeras experiencias mis nervios hacían que fuera al escenario con la partitura en la mano y no es que no la supiera, era mi inseguridad… Hoy la interpreto plenamente segura, disfrutando cada palabra y cada sensación, con la posibilidad de trazar una evolución y un crecimiento del personaje del principio al fin de la ópera. Creo que me voy a dar cuenta del honor que fue reabrir el Colón con el paso del tiempo.

*-¿Cómo se procesa una emoción semejante?*
-Me emocioné mucho en la primera función pero no me puedo quedar llorando porque si no, no puedo cantar. Hay que tener mucho autoconocimiento y concentración. No me emociono con el personaje sino que yo soy el personaje. No lloro cuando muere Mimí sino que siento que estoy muriendo, trato de llegar con cada color para que la emoción del personaje llegue al público.

*-¿Qué podés decir de tu Donna Elvira?*
-A Mozart lo amo, ayuda a cantar, te enseña y es un bálsamo para la voz. Trato de salirme de todas las grabaciones, de la historia y de las tradiciones y ser lo más fiel a la partitura, ya que es lo único que nos queda del compositor. Intento no copiar y buscar mi propia interpretación. El recitativo en Mozart es importantísimo, pues es la acción, busco el matiz de cada palabra y su intención. Me encanta por todo el teatro que tiene adentro, no es una música aburrida como se pensaba hace unos años. Canté Donna Elvira en Sevilla, es un personaje muy temperamental que viene en son de venganza y a tratar de desenmascarar a Don Giovanni, pero también es muy enamoradiza y visceral.

*-¿Qué nos podés contar de tu futuro concierto en Pilar Golf?*
-Lo de Pilar Golf era una asignatura pendiente para mí. Hace cinco años que tenemos ganas de organizar el concierto pero mis compromisos me lo impedían. Voy a cantar arias de óperas italianas y francesas y canciones españolas. Repito, de alguna manera, el esquema que hacemos con Plácido una primare parte de arias conocidas y una segunda muy española. Algo que hace que el público realmente se encienda cuando hacemos los recitales para una audiencia hispano parlante. Es un programa hermoso y ya probado por su efectividad. Me encanta la inmediatez de la relación con el público que se puede lograr en ese auditorio.

*-Luego seguís con los recitales con Plácido Domingo.*
-Por mis compromisos, este año puedo participar sólo en uno, en Arabia. Siempre hacemos en la primera parte arias conocidas de ópera y en la segunda algo más popular con opereta y zarzuela. Con él me presenté en México, Caracas, Washington, Los Ángeles, La Haya, Benidorm, Trondheim, Sonderborg, Taipei, Granada, Barcelona, Lisboa, Quebec, Moscú, Astana, Halem, San Antonio, Guadalajara, Shanghai y muchas más. Luego de eso abriré la temporada de la ópera de Varsovia con _Las bodas de Fígaro_ y continúo con Verdi y Mozart.
No es novedad decir que en la soprano Virginia Tola se unen su amor por la música, su calidad vocal, su juventud y su belleza. Nacida en 1976, a los ocho años ya participaba de las actividades del Coro Municipal de su ciudad natal Santo Tomé (Santa Fé), donde en 1992 hizo su debut con el Hada del Rocío en una versión para niños de _Hänsel y Gretel_. En 1997 obtuvo una beca de la Fundación Teatro Colón para continuar sus estudios de canto lírico. Y con 22 años debutó en el primer coliseo, con un pequeño rol (una joven) en el estreno mundial de la ópera _Don Juan_ del argentino Juan Carlos Zorzi.

Se graduó en el Instituto Superior de Arte del Teatro Colón y los premios obtenidos en la Competición Internacional Reina Sonja de Noruega, en 1999, y el del público, a la zarzuela y el Lloyd Rigle, del Concurso Operalia 2000, abrieron el camino internacional de la santafesina.
Desde entonces actuó en las óperas de Washington, Los Ángeles, Roma, Turín, Bordeaux, Oslo, Klagenfurt, Amsterdam y Montecarlo; en el Teatro Real de Madrid, en el Teatro Lírico de Cagliari, en el Teatro Verdi de Trieste, en el Teatro Real de Wallonia (Lieja), en la Monnaie (Bruselas), en La Maestranza de Sevilla, en el Palau de las Arts Reina Sofía de Valencia, en el Festival de Bregenz (Austria) y en nuestros Avenida, Círculo de Rosario, Argentino de La Plata y Colón.

Sus giras de conciertos por Europa, Asia y América con el tenor Plácido Domingo ya son un clásico y en su repertorio encontramos, entre otras, a Mimí, Micaela, Antonia, Donna Elvira, Alice Ford, Luisa Miller, Fiordiligi, Violetta, Rosina, Nedda, Valencienne, Desdémona, Euridice, Margarita y Lauretta.

Le tocó ser la soprano que reinauguró el Colón con _La bohème_ y a esto le sigue su participación en el _Don Giovanni_ para el mismo teatro. En agosto ofrecerá un concierto en el ciclo de Pilar Golf.

*-¿Qué balance hacés de estos diez años de carrera?*
-Desde el Reina Sonja de 1999 hay muchos aspectos que han cambiado. Fueron diez años de puro crecimiento, sé manejarme en un teatro y cómo trabajar. Tuve que aprender perfectamente el inglés y el italiano, y adquirí experiencia en el escenario, incorporé nuevas técnicas de actuación… Me fui asentando y ahora canto mucho más relajada, voy al escenario casi sin nervios, sin embargo antes me asaltaban desde el día anterior. Todo fluye en mí en forma más natural. Incorporé muchos roles aunque he sido muy medida en eso, ya que trato de no incorporar demasiados en el mismo año, y si apunto a un rol busco adquirir la mayor experiencia en él. Tengo una maestra en Estados Unidos hace tres años y continúo buscando mi propia técnica -para ser una especie de maestra de mi propia voz- y creo que avancé mucho en los filados y pianos. Uso más los colores vocales y hasta algún _parlato_ expresivo cuando lo creo necesario. Me siento segura de mis herramientas técnicas, disfruto de mi voz y hasta me doy el lujo de conocer las ciudades en dónde estoy, cuando que antes mi vida eran los hoteles y el teatro. Como ya dije adquirí confianza y seguridad, y hago un muy buen balance de este período.

*-¿Cómo fue tu último año?*
-El año pasado entré más en el repertorio que quiero hacer en el futuro, que se basa fundamentalmente en Mozart y Verdi, sin concentrarme en el verismo aunque me sienta muy cómoda con Mimí, por ejemplo. Soy una soprano lírica y por eso, sumada mi apariencia física, me han llamado muchísimo para interpretar a Micaela y Mimí. En los primeros años de carrera uno no elige tanto lo que hace sino que eligen los teatros. Pero el _belcanto_ es una asignatura pendiente y también quiero dedicarme a Mozart, buscando siempre nuevos matices y colores en mi interpretación.

*-¿Qué significó para vos reabrir el Colón?*
-Fue un gran honor, una tremenda responsabilidad y una felicidad inmensa desde el momento en que Pedro Pablo García Caffi me lo propuso. Sabía que era una privilegiada por ese compromiso pero que, también, tendría puestas todas las miradas en mi trabajo. Hay muchos grandes artistas que podrían haber estado en mi lugar pero Dios quiso que fuera yo. Di lo mejor de mí y puse toda mi fuerza. Creo que esta Mimí es una de las más logradas en mi carrera y me siento muy feliz, y aclaro que llevo sesenta funciones de _La bohème_. En las primeras experiencias mis nervios hacían que fuera al escenario con la partitura en la mano y no es que no la supiera, era mi inseguridad… Hoy la interpreto plenamente segura, disfrutando cada palabra y cada sensación, con la posibilidad de trazar una evolución y un crecimiento del personaje del principio al fin de la ópera. Creo que me voy a dar cuenta del honor que fue reabrir el Colón con el paso del tiempo.

*-¿Cómo se procesa una emoción semejante?*
-Me emocioné mucho en la primera función pero no me puedo quedar llorando porque si no, no puedo cantar. Hay que tener mucho autoconocimiento y concentración. No me emociono con el personaje sino que yo soy el personaje. No lloro cuando muere Mimí sino que siento que estoy muriendo, trato de llegar con cada color para que la emoción del personaje llegue al público.

*-¿Qué podés decir de tu Donna Elvira?*
-A Mozart lo amo, ayuda a cantar, te enseña y es un bálsamo para la voz. Trato de salirme de todas las grabaciones, de la historia y de las tradiciones y ser lo más fiel a la partitura, ya que es lo único que nos queda del compositor. Intento no copiar y buscar mi propia interpretación. El recitativo en Mozart es importantísimo, pues es la acción, busco el matiz de cada palabra y su intención. Me encanta por todo el teatro que tiene adentro, no es una música aburrida como se pensaba hace unos años. Canté Donna Elvira en Sevilla, es un personaje muy temperamental que viene en son de venganza y a tratar de desenmascarar a _Don Giovanni_, pero también es muy enamoradiza y visceral.

*-¿Qué nos podés contar de tu futuro concierto en Pilar Golf?*
-Lo de Pilar Golf era una asignatura pendiente para mí. Hace cinco años que tenemos ganas de organizar el concierto pero mis compromisos me lo impedían. Voy a cantar arias de óperas italianas y francesas y canciones españolas. Repito, de alguna manera, el esquema que hacemos con Plácido una primare parte de arias conocidas y una segunda muy española. Algo que hace que el público realmente se encienda cuando hacemos los recitales para una audiencia hispano parlante. Es un programa hermoso y ya probado por su efectividad. Me encanta la inmediatez de la relación con el público que se puede lograr en ese auditorio.

*-Luego seguís con los recitales con Plácido Domingo.*
-Por mis compromisos, este año puedo participar sólo en uno, en Arabia. Siempre hacemos en la primera parte arias conocidas de ópera y en la segunda algo más popular con opereta y zarzuela. Con él me presenté en México, Caracas, Washington, Los Ángeles, La Haya, Benidorm, Trondheim, Sonderborg, Taipei, Granada, Barcelona, Lisboa, Quebec, Moscú, Astana, Halem, San Antonio, Guadalajara, Shanghai y muchas más. Luego de eso abriré la temporada de la ópera de Varsovia con _Las bodas de Fígaro_ y continúo con Verdi y Mozart.